Por suerte, puedes entrenar algunos fundamentos básicos en casa, aunque te recomendamos que aprendas con un profesor que te dé las nociones fundamentales. Luego, en tu salón, puedes practicar los movimientos, con ese baile constante característico que te va a permitir quemar hasta 800 calorías por hora si te lo tomas en serio.

1 Posición básica. Colócate de lado a tu supuesto adversario, con los pies más separados que los hombros. Los diestros avanzarán el pie izquierdo, y los zurdos, el contrario. Reparte el peso en los dos pies por igual y flexiona ligeramente las rodillas. Debes notar que la posición es cómoda, estás equilibrado y puedes moverte sin problema.

2. Coloca los brazos. Las manos se colocan altas, ya que son las que te protegen de los golpes. La que va adelantada ha de estar a 20 ó 25 cm de la barbilla. Con los codos te proteges las costillas y obligas a tus caderas a actuar con cada golpe. El codo atrasado se coloca casi pegado al torso.

3.-  Directo de derecha. Mueve la mano adelantada en línea recta, girando el pulgar hacia dentro al llegar a la extensión total. No adelantes el cuerpo en exceso y tampoco los pies, porque estarás restando fuerza a tu golpe.

4.-  Directo de izquierda.  Empieza con el puño casi tocando la barbilla y el codo pegado a las costillas. Lanza el brazo recto adelante pivotando sobre el pie adelantado y rotando la cadera hacia delante.

5.-  Gancho de derecha. Comienza en la misma posición que para lanzar un directo, pero en lugar de mantener el codo angulado hacia abajo hazlo pivotar para que tu antebrazo vaya todo el tiempo paralelo al suelo.