Las dudas en torno al equipo parecen haber desaparecido, aunque desde la plantilla se agradecen las críticas del exterior para evitar errores. Así lo aseguró ayer Lucio Angulo: «Se nos decía que habíamos perdido espíritu y nos lo tomamos de forma constructiva para solucionar fallos». Lucio se enfrentará a su hermano Alberto el sábado, en el partido ante el Lleida.