Un día después de imponerse en el cross corto de los Mundiales de Cross, celebrados este fin de semana en Saint Galmier (Francia), el corredor etíope Kenenisa Bekele se alzó ayer con el título de cross largo, dos meses y medio después de la trágica muerte de su novia, Alem Techale, fallecida en sus brazos por un fallo cardiaco mientras realizaban un entrenamiento, en el año en que tenían previsto casarse.

«Esta vez no estaba ella apoyándome. Por eso estas dos victorias han sido para mí más significativas que las anteriores», declaró tras el triunfo en cross largo, que le convirtió en el corredor más grande de campo a través, superando a los keniatas Ngugi y Tergat, cinco veces campeones cuando sólo se disputaba el cross largo.

Doblete etíope

Tirunesh Dibaba, compatriota de Bekele y campeona el sábado en cross largo, se hizo ayer también con el corto. Por su parte, Juan Carlos de la Ossa terminó el cross largo en el puesto 24 y se convirtió en el mejor español. El equipo nacional, en séptimo lugar, fue el mejor no africano y mejoró su marca respecto a Bruselas 2004, donde fue octavo. En cross corto femenino, Zulema Fuentes-Pila se situó en el puesto 50.