Blancos y pardillos

Pero esta vez los meteorólogos dieron de lleno en la blanca diana. Y luego pasa lo que pasa. Las carreteras se colapsan, los transportes públicos acumulan retrasos y la gente sale a la calle con calzado casi primaveral.

A título particular cada cual es libre, pero lo que no me parece de recibo es que las administraciones se acuerden de Santa Bárbara sólo cuando truena y no al ver que se aproxima la tormenta. Por ejemplo, nos dicen siempre que tienen miles de toneladas de sal, pero ¿por qué no las esparcen antes de que nieve y no después? O ¿por qué hay tan pocas máquinas quitanieves en Madrid?

Salgan a cualquier provincia de Castilla y León, sin ir más lejos, y verán rápidamente las carreteras expeditas en cuanto se vislumbra el primer copo. En Madrid seguimos siendo un poco pardillos en esto de la blanca nieve.