Las polémicas que amenazan la inauguración del Festival de Cannes 2024: del MeToo francés a la huelga de trabajadores

Hoy comienza la 77 edición del festival de cine más importante del mundo, en el punto de mira como escaparate para diversas reivindicaciones relacionadas con el sector cinematográfico.
Colocación de la alfombra roja de Cannes 2024
Colocación de la alfombra roja de Cannes 2024
Andreas Rentz/Getty Images
Colocación de la alfombra roja de Cannes 2024

Todo está listo para que dé comienzo Cannes 2024. La alfombra roja está colocada y el sol se deja notar sobre la Croisette, si bien es imposible apartar la mirada de los nubarrones que amenazan desde el horizonte una inauguración plácida para la 77 edición del festival de cine más importante del mundo, que hasta el 25 de mayo concentrará cinefilia, glamour y estrellas en la costa francesa.

La película francesa Le deuxième acte, del imprevisible Quentin Dupieux, sumiller de la comedia del absurdo, tiene previsto inaugurar por todo lo alto el festival. Su reparto está lleno de estrellas del cine galo, de las que iluminan galaxias enteras, de Léa Seydoux a Vincent Lindon, pasando por Louis Garrel o Raphaël Quenard, un habitual del director de Mandíbulas. 

Sin embargo, lo que en otras circunstancias garantizaría una inauguración espectacular con alfombra roja brillante, esta noche puede teñirse de incomodidad según se desarrollen las polémicas que penden sobre Cannes, aprovechando su naturaleza de escaparate privilegiado para diversas reivindicaciones relacionadas con el sector cinematográfico.

#MeToo en Cannes

Fue en la edición de 2018, con el caso Harvey Weinstein ya en plena ebullición, cuando la actriz y directora Asia Argento declaró que muchos años antes, en 1997, había sido violada por el productor en el festival, llegando a definir Cannes como "coto de caza" para el agresor sexual. Desde entonces, más denuncias han buscado destapar la cultura de abuso y agresiones sexuales en la industria de cine francesa, inseparable del festival, como este año en la gala de los Premios César.

Sin embargo, más allá de casos individuales como los del actor Gérard Depardieu, que este mismo año ha vuelto a ser arrestado por acusaciones de agresión sexual en un par de rodajes, o la denuncia de la actriz Judith Godrèche sobre presuntos abusos de los directores Benoît Jacquot y Jacques Doillon cuando era adolescente, nada ha llegado a crear un escándalo de las dimensiones aspiradas.

Pero algo parecido a una bomba de relojería se empezó a mover en los días previos al inicio del festival. Rumores dentro de la industria y en redes sociales hablaban de un posible comunicado #MeToo dispuesto a estallar durante Cannes con una lista de decenas de personalidades del cine francés acusados de violencia sexual en sus prácticas profesionales. 

A pesar de que la agencia Mediapart ha desmentido la rumorología asegurando que dicha lista no existe, el primer disparo ha venido desde la revista Elle con la acusación de nueve mujeres contra el importante productor Alain Sarde por agresiones que se habrían producido en los años 80 y 90, cuando algunas incluso eran menores de edad.

Lo que sí es seguro es la proyección del cortometraje Moi aussi, dirigido por la mencionada Godrèche hablando de sus desagradables experiencias y recopilando testimonios similares de compañeras de la industria, y que el festival incluyó en el último minuto dentro de la programación de la sección Un certain regard. Ese #MeToo sí está asegurado en Cannes.

Huelga de trabajadores

El colectivo Sous les écrans, la dèche ("Bajo las pantallas, la miseria"), que representa a millares de trabajadores del sector del cine pertenecientes a gran variedad de categorías profesionales (de operadores de proyección, programadores, encargados de los subtítulos en las películas, empleados de taquilla a encargados de prensa, entre otros) convocó un paro laboral durante el festival.

Los trabajadores lamentan la precariedad de sus puestos y reclaman mejoras en sus condiciones laborales, principalmente el acceso a un estatuto especial de trabajador intermitente, como el que se aplica a otros integrantes del mundo del espectáculo en Francia.

Thierry Frémaux, delegado general del Festival de Cannes, abordó la cuestión durante el encuentro de presentación con la prensa, dando la última hora sobre las negociaciones. "Estamos hablando para evitar una huelga, ellos [los trabajadores] también quieren evitarla", aseguró, puntualizando que el grueso de las reivindicaciones exceden el ámbito del Festival y deberán ser abordadas por el Ministerio de Trabajo.

Mohammad Rasoulof huye de Irán

Otro punto candente en Cannes 2024 se resolverá hacia el final del festival, en vez de al inicio. Es entonces cuando está programada la proyección de The Seed of the Sacred Fig, la nueva película del cineasta iraní Mohammad Rasoulof, que hace unos días salió clandestinamente de Irán tras ser condenado por las autoridades a ocho años de prisión, latigazos y la confiscación de sus bienes por un crimen "contra la seguridad del país".

Rasoulof, que en 2020 ganó el Oso de Oro del Festival de Berlín con su película anterior, La vida de los demás, ha chocado contra las autoridades iraníes en varios momentos de su carrera, lo que le ha llevado desde 2010 a trabajar prácticamente en la clandestinidad y saltarse la ley para hacer llegar a los circuitos internacionales su obra, muy crítica con la situación política en Irán.

Aunque ha sido el propio cineasta quien ha comunicado su huida de Irán a Europa, se desconoce en qué país se encuentra. La gran incógnita es si acudirá al Festival de Cannes y la rueda de prensa correspondiente de su película en competición por la Palma de Oro, que bien podría acabar figurando en el palmarés.

¿Quieres estar a la última de todas las novedades de cine y series? Apúntate a nuestra newsletter.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento