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Polémica del día: ¿Necesitan los Oscar un presentador?

¿Hemos visto la mejor gala de los Oscar en mucho tiempo? Las reacciones al evento señalan que la figura del anfitrión (o la anfitriona) puede haberse quedado obsoleta.
Polémica del día: ¿Necesitan los Oscar un presentador?
Polémica del día: ¿Necesitan los Oscar un presentador?

Admitámoslo: salvando excepciones (Hugh Jackman en 2009, Ellen DeGeneres en 2014), los fichajes para presentar la gala de los Oscar durante lo que llevamos de siglo han sido una suma de pequeñas y grandes decepciones. El punto más bajo sería, probablemente, la intervención de Anne Hathaway y un James Franco con la sangre verde en los premios de 2011, pero en general ni siquiera pesos pesados de la animación como Neil Patrick Harris Jimmy Kimmel han podido mantener la noche en funcionamiento hasta la entrega de mejor película. Así pues, cuando pasó aquello con Kevin Hart y los Oscar 2019 se quedaron sin anfitrión, muchos esperaban un cataclismo.

Porque, recordemos, la última vez hasta ahora que los Premios de la Academia habían ofrecido una fiesta sin presentador fue en 1989. Y pasó esto.

El recuerdo de la considerada como peor gala  de la historia pesaba mucho entre los oscarólogos, que son legión y no pasan ni una. Pero Queen hicieron su popurrí de grandes éxitos, Tina Fey, Amy Poehler Maya Rudolph pronunciaron su discurso inaugural, y el público comprobó que (¡oh, sorpresa!) el evento no se venía abajo. Es más puede que incluso funcionara de forma más ágil y fluida que en las ediciones anteriores. Algo que contribuyó a hacer la experiencia más soportable, dado que este año el nivel de los filmes nominados no era generalmente muy allá, y el palmarés de la noche estuvo lleno de decisiones cuestionables.

Como señala Entertainment Weekly, esta no fue solo una opinión de cuatro plumillas contentos por poder irse a la cama temprano. El veterano actor y productor de TV Henry Winkler, el crítico James Poniewozik, la web de información de cine JoBlo y el humorista y tertuliano Andy Levvy, entre otros, se mostraron de acuerdo en una cosa: la Academia de Hollywood bien podría prescindir de los presentadores en futuras ediciones de los Oscar.

"No echo de menos al presentador. Tengo que decirlo… esto se mueve". 

"Los Oscar sin presentador son como esa parte de The Office en la que Michael Scott se iba antes de que contratasen a un nuevo jefe y resultaba que todo el mundo trabajaba mejor". 

"Una oportunidad auténtica de que los Oscar no vuelvan a tener un presentador".

"Tíos, en serio, esperaba un completo desastre pero estos Oscar van como la seda. Tal vez la respuesta exacta al hecho de haberse quedado sin presentador era NO TENER UN PRESENTADOR. Mucho menos doloroso y mucho más eficiente". 

Otros medios se suman a esta valoración positiva. Sin ir más lejos, Screenrant califica a esta gala de "un éxito clamoroso" "los mejores Oscar en años". ¿Tomará nota la Academia de esta buena reacción? Pues tal vez, pero lo dudamos, porque los presentadores de los Oscar no solo son escogidos por su destreza a la hora de conducir la noche, sino también por su tirón mediático para aliviar el eterno quebranto de la gala: sus decrecientes índices de audiencia en TV. Aun así, este precedente queda y la lección está clara: unos Oscar más ágiles son posibles.

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