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Películas tardonas: 10 filmes que escaparon del infierno de la preproducción

Tras años, o décadas, rondando por los estudios, 'Inteligencia artificial', 'Origen', 'Malditos bastardos' y otros títulos llegaron a los cines. Descubre aquí sus historias. Por YAGO GARCÍA
Películas tardonas: 10 filmes que escaparon del infierno de la preproducción
Películas tardonas: 10 filmes que escaparon del infierno de la preproducción

En los abismos de Hollywood existe un lugar de oscuridad, erigido con rumores y noticias de cancelación, al que nadie quiere verse precipitado. Su nombre en inglés es 'Development Hell', algo así como 'el infierno de la preproducción', y está poblado por esas películas que no pasaron de proyectos. El Superman Lives de Tim Burton, el Napoleón de Kubrick, infinidad de secuelas (La búsqueda 3) y adaptaciones (Bioshock, Sandman, La conjura de los necios) son algunos de los espectros que lo recorren aullando... Y que gimen de desesperación cuando alguno de sus compañeros de infortunio escapa rumbo el estreno. Algo que no suele ocurrir, pero que a veces ocurre.

Y precisamente de estas fugitivas es de las que vamos a hablar ahora, aprovechando que Martin Scorsese ha podido sacar adelante su Silence. Aunque la película, sobre la persecución a los cristianos en el Japón feudal, no tiene aún fecha de rodaje, ni tampoco se sabe si Christian Bale y Benicio Del Toro estarán al frente del reparto como se anunció en un principio, el proyecto ha encontrado financiación y tiene luz verde. Algo que, como veremos a continuación, no ha pillado de nuevas al director, porque 'Marty' es de los que saben esperar.

Gangs of New York (Martin Scorsese, 2002)

Comenzó a gestarse en... 1979

¿Por qué tuvimos que esperar tanto? En 1970, Scorsese descubrió el libro de Herbert Ashbury Gangs de Nueva York, y quedó fascinado (como siempre) por sus narraciones del inframundo, haciéndose con los derechos nueve años más tarde. Pero el enorme presupuesto del proyecto, que requería reconstruir barriadas enteras de la ciudad tal y como eran en el siglo XIX, le obligó a ponerlo en la estantería hasta 1999, cuando Harvey Weinstein decidió proporcionarle el dinero. Para colmo, el filme llegó a los cines plagado de problemas de producción y montaje: la versión del director, que seguramente nunca veremos, duraba 40 minutos más que la estrenada.

Origen (Christopher Nolan, 2010)

Comenzó a gestarse en... 2000

¿Por qué tuvimos que esperar tanto? Tras el estreno de Memento, al megalómano de Nolan se le ocurrió un filme de ciencia-ficción e intriga que giraría en torno a un ladrón profesional de sueños. Pero, razonó, un director debutante como él debería enfrentarse a un presupuesto reducido y a muchas presiones por parte del estudio. ¿Cuál fue su forma de esquivar dicha situación? Pues aceptar el puesto de director en las nuevas películas de Batman: con mucho tino, Nolan adivinó que necesitaba ganar dinero y credibilidad en la industria antes de acometer un proyecto tan arriesgado. Demostrando, con ello, que a frío y calculador no le gana ni míster Cobb.

Malditos bastardos (Quentin Tarantino, 2009)

Comenzó a gestarse en... 1997

¿Por qué tuvimos que esperar tanto? Básicamente, porque Quentin es a la vez un disperso y un perfeccionista. El genio de la gran mandíbula declaró su intención de rodar una historia ambientada durante la Segunda Guerra Mundial en 1997, durante las presentaciones de Jackie Brown, pero tardó una década en llevarla al plató por su empeño en cuadrar un guión redondo. En 2002, durante el rodaje de Kill Bill, Tarantino llegó a pensar que el proyecto sobrepasaba la duración de un largometraje, e incluso se planteó convertirlo en serie televisiva. Pero, por suerte, se lo pensó dos veces, y así pudimos disfrutar del coronel Hans Landa (Christoph Waltz) en pantalla grande.

A. I. Inteligencia artificial (Steven Spielberg, 2001)

Comenzó a gestarse en... 1977, como mínimo

¿Por qué tuvimos que esperar tanto? Fascinado por el relato Los superjuguetes duran todo el verano, de Brian Aldiss, Stanley Kubrick compró sus derechos para el cine y fichó al escritor para escribir el guión junto a él a mediados de los 70. Más adelante, en 1985, persuadió a su amigo Steven Spielberg para que ejerciese como productor del filme. Pero, tratándose de Kubrick, la cosa no podía ser tan fácil: el cineasta despidió a Aldiss en 1989 (algo que al autor sigue sin hacerle nada de gracia) y su empeño en reescribir el guión una y otra vez, junto a su afición a coleccionar proyectos inacabados, no hicieron sino retrasar el proyecto. Para colmo, en 1999 Kubrick pasó a mejor vida, con lo que correspondió a Spielberg contarnos la historia de David (Haley Joel Osment), el niño robot con complejo de Edipo.

Avatar (James Cameron, 2009)

Comenzó a gestarse en... 1994 (si nos fiamos de Cameron, muchos años antes)

¿Por qué tuvimos que esperar tanto? A resultas de una demanda por plagio, James Cameron afirmó haber concebido su epopeya en 3D azulado casi cuando era un niño de primaria. Pero nos tememos que la realidad es algo más prosaica: el primer borrador del guión data de mediados de los 90, y el canadiense habló de ella durante la promoción de Titanic. Sin embargo, Cameron consideró que las técnicas de imagen digital no estaban lo bastante maduras para sus intenciones, con lo cual dejó Avatar en barbecho durante casi una década. En 2005, gracias a los avances tecnológicos y a un adelanto de presupuesto (100 millones de dólares) de la 20th Century Fox, la excursión a la luna Pandora volvió a ponerse en marcha.

Si la cosa funciona (Woody Allen, 2009)

Comenzó a gestarse en... 1975, aproximadamente

¿Por qué tuvimos que esperar tanto? Sorprende encontrarse, en una lista tan tardona como esta, a un hiperactivo como el hombre de Manhattan. Pero admitamos que Woody tuvo buenas razones para archivar Si la cosa funciona: el guión de la película había sido escrito a la medida de Zero Mostel (Los productores), una leyenda de Broadway que apenas pudo hacer carrera en el cine por culpa de la 'caza de brujas' de McCarthy. Por desgracia, Mostel falleció en 1977, y Allen renunció a la película hasta que se fijó en Larry David, intérprete capaz de hacer justicia a su vitriólico personaje.

Contact (Robert Zemeckis, 1997)

Comenzó a gestarse en... 1979

¿Por qué tuvimos que esperar tanto? A veces, entre el arranque de un filme y su estreno pasan tantos años que da tiempo a escribir un libro. En el caso de Contact, esto fue así literalmente: Carl Sagan concibió la historia en 1979, y terminó el guión al año siguiente. Pero, como Warner Bros. no se decidía a sacar la película adelante, el astrónomo decidió convertir su argumento en una novela que se publicó en 1985. El éxito del libro ayudó a que, tras muchísimos cambios de director y reescrituras del guión, la película saliese adelante. Irónicamente, el estreno tuvo lugar casi un año después de la muerte de Sagan, quien había impartido clases de astrofísica a Jodie Foster y otros miembros del reparto durante el rodaje.

Watchmen (Zack Snyder, 2009)

Comenzó a gestarse en... 1986

¿Por qué tuvimos que esperar tanto? El sinnúmero de desgracias sufrido por Watchmen durante su preproducción fue la comidilla de Hollywood durante mucho tiempo, y más de uno se pensó que Alan Moore (autor del cómic original) le había puesto dos velas negras a sus responsables. El caso es que el filme parecía listo para arrancar en 1991, pero el abandono de Terry Gilliam (quien consideró que un filme no le haría justicia a la historia), docenas de reescrituras del guión y la hinchazón presupuestaria pusieron el proyecto en punto muerto. En 2001, cuando todo parecía a punto, hubo que sumar a esto más abandonos de directores (Darren Aronofsky, Paul Greengrass) y una batalla legal por los derechos entre Paramount y Universal supusieron un nuevo parón. Sólo en 2005, cuando Warner Bros. entró en juego, la producción se vio encarrilada.

La guía del autoestopista galáctico (Garth Jennings, 2005)

Comenzó a gestarse en... 1985

¿Por qué tuvimos que esperar tanto? "Terminar una película en Hollywood es como freír un bistec haciendo que un grupo de personas le eche el aliento", explicó el novelista Douglas Adams, confirmando así su condición de gran humorista. Tras vender los derechos de sus aclamados libros, el inglés se pasó la friolera de 20 años dándole forma al guión, peleándose una y mil veces con el estudio, más el consabido tira y afloja legal. La película apareció cuatro años después de la muerte del novelista, quien (por lo menos) había podido ver el primer volumen de su saga convertido en minierie televisiva.

Indiana Jones y el Reino de la calavera de cristal (Steven Spielberg, 2008)

Comenzó a gestarse en... 1992

¿Por qué tuvimos que esperar tanto? Tal vez Spielberg y George Lucas deberían habérselo pensado mejor cuando, allá por los 70, firmaron un acuerdo con Paramount en el que se comprometían a rodar cinco filmes del arqueólogo con sombrero. En 1992, tres años después de estrenar Indiana Jones y la última cruzada, la pareja trató de persuadir a Harrison Ford para que regresase al rol de 'Indy', a lo cual el actor se negó en redondo. La insistencia de Lucas en que el eje del filme fuese una visita extraterrestre (para homenajear así a la serie B de los 50) tampoco ayudó a acelerar las cosas, como tampoco lo hizo que Spielberg rechazase un guión escrito por Frank Darabont que, al parecer, estaba bastante bien. Cuando la película llegó a los cines, con libreto de David Koepp y un Shia LaBeouf inenarrable, muchos nos preguntamos si la espera había valido la pena.

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