Abucheos, blasfemias y nazis: los 10 mayores escándalos del Festival de Cannes

Von Trier, Buñuel, Cronenberg y muchos otras figuras del séptimo arte ha tenido su ración de polémica en el festival de cine más importante del mundo.
Lars Von Trier en Cannes 2011
Lars Von Trier en Cannes 2011
Cinemanía

Como punto de encuentro para personalidades muy, muy fuertes, el Festival de Cannes ha sido el escenario de polémicas muy sonoras, las mayores de las cuales ofrecemos a continuación. Con vosotros, los mayores escándalos que han sacudido la Croisette.

Los nazis siempre lo estropean todo (1939)

Cannes 1939
Cannes 1939
Cinemanía

¿Sabes cuál fue la fecha de inicio del primer Festival de Cannes? El 1 de septiembre de 1939. Con un finísimo sentido de la oportunidad, los organizadores del certamen habían programado su comienzo el mismo día en el que un tal Adolf Hitler tenía apuntado en su agenda: "Invadir Polonia y comenzar una guerra mundial"

Al anunciarse la bélica noticia, todos los asistentes al festival (incluyendo al venerable Louis Lumiére, presidente del jurado) tuvieron que salir por piernas rumbo a sus respectivos países de origen.

Antonioni, abucheado por 'La aventura' (1960)

Si tuviésemos que hacer una lista con todos los títulos proyectados en Cannes a los que el público ha despedido con pitos y jaleo, no acabaríamos nunca. Pero el caso de La aventura, la obra maestra del cine moderno que Michelangelo Antonioni presentó al certamen en 1960, es un caso especial. 

Execrada entonces por el público y la crítica, la película del cineasta italiano se ha ganado con los años el merecido estatus de clásico incontestable, dejando como unos patanes a aquellos que entonces la consideraron un bodrio.

Buñuel arma la de Dios con 'Viridiana' (1961)

Viridiana
Viridiana
Cinemanía

La dictadura franquista se las veía muy felices autorizando al genio de Calanda a volver a España, así como autorizándole a rodar una película en su suelo natal. Estúpidos como siempre, los censores se alegraron cuando la película ganó una Palma de Oro, para después llevarse las manos a la cabeza cuando el diario vaticano L'osservatore romano publicó un encendido artículo desvelando la realidad de los tejemanejes de Fernando Rey, Silvia Pinal, los mendigos y ese Paco Rabal jugando al tute con su prima. 

El resultado: la película prohibida, Buñuel exiliado de nuevo, la productora Uninci disuelta y el gobierno de España quedando por los suelos ante los cinéfilos (los que pudieron enterarse, claro)

La Nouvelle Vague (y Polanski) se alían con el Mayo Francés (1968)

Claude Lelouch, Jean-Luc Godard, François Truffaut, Louis Malle y Roman Polanski en Cannes 1968
Claude Lelouch, Jean-Luc Godard, François Truffaut, Louis Malle y Roman Polanski en Cannes 1968
Cinemanía

Aunque no se suele recordar demasiado, las revueltas populares que sacudieron Francia en 1968 tuvieron un origen muy cinéfilo: los estudiantes de París se lanzaron a la calle, entre otras razones, para protestar por el cese de Henri Langlois, director de la filmoteca de la ciudad. 

Dado que Langlois era amigo y protector de Jean-Luc Godard, François Truffaut, Louis Malle y otros prometedores jóvenes, el Festival de Cannes de aquel año fue movidito, y las manifestaciones organizadas por la plana mayor de la Nouvelle Vague (pidiendo, entre otras cosas, que se proyectase Peppemint Frappé de Carlos Saura, retirada de la competición) provocaron la cancelación del certamen. El presidente del jurado, un tal Roman Polanski, secundó la protesta, no sin antes espetarle a Godard: "Tus discursos me recuerdan a los que escuché en la Polonia estalinista".

Coppola se la juega con 'Apocalypse Now' (1979)

Rodaje de 'Apocalypse Now'
Rodaje de 'Apocalypse Now'
Cinemanía

Tras tres años de rodaje, el barbudo más megalómano de Hollywood aún seguía empantanado en la jungla de Filipinas, enredado en el rodaje de esa película bélica con Marlon Brando y música de Wagner que, según afirmaba, iba a ser la repanocha. 

Pese a todo, había que darle salida al material por alguna parte, así que Apocalypse Now fue presentada en Cannes en una versión inconclusa de tres horas. Tras la proyección, y el consiguiente aplauso, Coppola cargó contra quienes habían cuestionado su decisión, aprovechando de paso para pronunciar una frase histórica: "Esta película no habla de Vietnam. Esta película es Vietnam".

David Cronenberg, siempre polémico: como Premio Especial (1996) y como Presidente del Jurado (1999)

David Cronenberg en Cannes 2014
David Cronenberg en Cannes 2014
Cinemanía

¿El director de Vinieron de dentro de..., La mosca y Scanners, aclamado en el festival por excelencia de los auteurs? ¿Un canadiense amante de la serie B, las motos y el sexo chungo triunfando en Cannes? Pues sí: pese a las protestas de parte del público (incluyendo, y no es broma, asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico), Cronenberg se llevó uno de el Premio Especial del Jurado con Crash, su adaptación de J.G. Ballard. 

Con todo, esa no fue la ocasión en la que más tumulto y abucheos levantó el cineasta canadiense en la Croisette. En 1999, Cronenberg era el Presidente del Jurado cuando se entregó uno de los palmareses más radicales de los últimos años. El público de la gala de clausura se mostró especialmente hostil a un reparto de premios que brindó a Pedro Almodóvar el de mejor dirección por Todo sobre mi madre pero decidió galardonar por triplicado a L'humanité, de Bruno Dumont, con premios para sus protagonistas y el Premio Especial del Jurado. Para colmo, cuando Sophie Marceu salió a leer el nombre de la ganadora de la Palma de Oro se hizo tal lío que poca gente se enteró de que había sido Rosetta, de los hermanos Dardenne.

El público pide la cabeza de Sofia Coppola (2002)

Kirsten Dunst y Sofia Coppola en Cannes 2002
Kirsten Dunst y Sofia Coppola en Cannes 2002
GTRES

El clamor popular contra María Antonieta rompió todos los récords, y suponemos que también algún medidor de decibelios que otro. Ofreciendo a una Kirsten Dunst pija y empelucada bailando canciones de New Order, la hija de Francis Ford Coppola no tuvo en cuenta lo sensible que es el público francés con su historia y su grandeur. 

Tanto la crítica francesa como el público del certamen detestaron un filme que, sin embargo, ha terminado convirtiéndose en uno de los más queridos dentro de la filmografía de la cineasta.

Roger Ebert y Vincent Gallo se buscan las cosquillas (2004)

Uno de los mayores combates de egos jamás librados en la Croisette fue el que enfrentó al crítico más querido de EE UU con el director de Buffalo 66, que presentaba su película The Brown Bunny. Tras el pase del filme, Ebert afirmó que era "el peor jamás proyectado en Cannes", a lo que Gallo replicó describiendo al periodista como "un gordo seboso"

Sin inmutarse, Ebert respondió: "Puede que algún día yo adelgace, pero Vincent Gallo siempre será el director de The Brown Bunny". Moraleja: nunca te metas con un tipo que, además de hacer historia, ha escrito guiones para Russ Meyer.

Von Trier provoca desmayos con 'Anticristo' (2010)

Anticristo
Anticristo
Cinemanía

¿Quieres que los espectadores de tu última película se lleven un recuerdo imborrable? Incluye un primer plano de la actriz protagonista cortándose los genitales. Aplicando esta fórmula a las intimidades de Charlotte Gainsbourg, Von Trier no solo llegó a unos extremos de sordidez que ni Haneke en La pianista, sino que también provocó desmayos, abandonos de la sala y abucheos a granel.

En la rueda de prensa posterior, el danés soltó aquello de "Soy el mejor director de cine del mundo", un mero aperitivo para su asonada de 2011.

Von Trier entiende a Hitler (2011)

Lars Von Trier y Kirsten Dunst en Cannes 2011
Lars von Trier y Kirsten Dunst en Cannes 2011
Cinemanía

¿Que por qué durante unos cuantos años Lars von Trier fue considerado Persona non grata en el Festival de Cannes (el danés se llegó a hacer una camiseta oficial reflejando el título)? Aunque en 2018 el certamen decidió levantarle el "castigo" y proyectar La casa de Jack fuera de competición, todo empezó en la histórica rueda de prensa de Melancolía que tuvo lugar en 2011.

Allí, acompañado por su actriz Kirsten Dunst que, literalmente, no sabía dónde meterse, Von Trier se enredó tanto en la respuesta a una pregunta de los periodistas que acabó diciendo de manera muy poco afortunada que simpatizaba con Adolf Hitler como ser humano. "Yo entiendo a Hitler aunque comprendo que hizo cosas equivocadas, por supuesto. Sólo estoy diciendo que entiendo al hombre, no es lo que llamaríamos un buen tipo pero simpatizo un poco con él", fueron las palabras del cineasta, que la prensa corrió a propagar sin contexto ni matización alguna.

Aunque las redes sociales aún no tenían el protagonismo de hoy en día, la desafortunada formulación de Von Trier no tardó en tergiversarse hasta el punto de tildarlo de simpatizante nazi y antisemita. "Si he herido a alguien (...) me disculpo sinceramente. No soy antisemita ni tengo prejuicios raciales de ninguna clase ni soy un nazi", tuvo que retractarse públicamente el cineasta.

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