Él quería vernos danzar: la música de Franco Battiato en el cine

El compositor italiano ha fallecido en Sicilia a los 76 años.
Franco Battiato en el videoclip 'Le nostre anime'
Franco Battiato en el videoclip 'Le nostre anime'

Hoy ha fallecido Franco Battiato, estrella absoluta de la música italiana durante varias décadas marcadas por su curiosidad desbordante y la negativa a encasillarse. Tras llevar un tiempo desaparecido de la escena pública, el compositor siciliano murió a los 76 años dejando a sus espaldas un intimidante legado artístico, desarrollado más allá de la música a través de la escritura, la pintura y la realización cinematográfica. Y es que el autor de Centro di gravitá permanente también estuvo interesado en el cine, dando permiso para que su música asaltara una serie de películas desde los años 80, cuando se convirtió en el primer artista italiano en vender un millón de copias.

A lo largo de su vida Battiato llegó a publicar 30 discos de estudio a caballo entre la música experimental y el pop más revientaestadios, llegando a ser muy conocido en nuestro país gracias a la puntual traducción de sus canciones. Consolidando un seguimiento intergeneracional el compositor fue alguien, en efecto, sumamente prolífico, y llegado el momento tuvo el impulso de expresarse más allá de la música para ejercer de cineasta de documentales y un puñado de películas. Las mismas con las que siempre le unió una relación especial, como en breve ahondaremos. 

Así ha sonado en el cine el artista que siempre quiso vernos danzar.

Nanni Moretti toma prestada su voz

Nanni Moretti en 'Vaselina roja'
Nanni Moretti en 'Vaselina roja'

Pocos directores italianos se han mantenido tan activos y aplaudidos a lo largo de su carrera como ha conseguido Nanni Moretti. Sin embargo, antes de firmar obras maestras como Querido diario, La habitación del hijo o Mia Madre, la trayectoria de este realizador nacido en Brunico se remontaba a los años 70, y uno de sus primeros triunfos entre la crítica fue Bianca. Estrenado en 1983, este drama romántico estaba protagonizado por él mismo (algo que ocurre muy a menudo), y en uno de sus tramos sonaba en todo su esplendor Scalo a Grado.

Concretamente, cuando el personaje de Moretti se encontraba solo en una playa, viendo cómo a su alrededor varias parejas disfrutaban del sol y de un contacto físico del que el protagonista quería participar, con resultados catastróficos. La canción de Battiato, aparecida en el álbum L'arca di Noè, enmarcaba fabulosamente el patetismo de la escena.

No sería la última vez que Battiato sonaría en la filmografía de Moretti. De hecho su siguiente obra, La misa ha terminado, incluía un hit como I Treni di Tozeur, con la que el cantante (en compañía de Alice) había concursado en Eurovisión un año antes, en 1984. En este film Moretti interpretaba a un cura con crisis de fe, pero para atreverse a emular alguno de los temas del maestro tendríamos que esperar a su film siguiente.

Vaselina roja cerró en 1989 la "trilogía Battiato" de Moretti, con uno de sus films más afilados. A partir de las desventuras de Michele (un jugador de waterpolo amnésico que encarnaba él mismo), el director desarrollaba una sátira sobre la política italiana que acababa coronada por otro temazo de Battiato: E ti vengo a cercare, aparecida un año antes en el álbum Fisiognomica. Esta vez sí, Moretti se atrevía a cantar, dentro de un memorable número musical que afrontaba desde la piscina.

Versionando a los Rolling Stones

Más de quince años después volvimos a encontrar a Battiato en el lugar menos pensado: la aclamada distopía de Alfonso Cuarón Hijos de los hombres. Sin embargo, no lo hicimos con una canción instantáneamente reconocible, pues de cara a su aparición en este film de 2006 la estrella italiana se atrevió a versionar nada menos que a los Rolling Stones. El resultado fue una versión bellísima de Ruby Tuesday que ambientaba una de las escenas más emotivas de Hijos de los hombres, con el personaje de Michael Caine afrontando su destino.

En España

Bárbara Lennie y Oriol Vila en 'Todas las canciones hablan de mí'
Bárbara Lennie y Oriol Vila en 'Todas las canciones hablan de mí'

Franco Battiato forma parte de la memoria sentimental de multitud de españoles, sea la edad que sea. Jonás Trueba era consciente de esto a la hora de poner en pie su memorable ópera prima, Todas las canciones hablan de mí (2010), y no trató de disimular que había mucho de él en ese Ramiro (Oriol Vila) que de repente comprendía que La Stagione dell'Amore (o La estación de los amores) era un temazo increíble.

“Ramiro tenía la sensación de que todo lo que leía tenía que ver con él. Le pasaba algo parecido con la música; de pronto le gustaban canciones que hasta entonces le habían parecido ridículas”, reflexionaba el narrador de la película mientras el protagonista ponía el vinilo de Orizzonti Perduti (1983) y se dejaba llevar.

Sin salirnos de España, y refrendando la enorme presencia que la música de Battiato tuvo en nuestro país, Cuéntame como pasó también incluyó una canción suya en uno de sus capítulos: Tú a Triana y yo a San Genaro, perteneciente a la decimocuarta temporada. El tema elegido para ambientar el Mundial de fútbol de 1981 fue, como no podía ser de otro modo, Centro de gravedad permanente.

Como director

Call Me By Your Name ha sido, en 2017, la última película en contar con una canción de Battiato en su soundtrack (Radio Varsavia), pero para rastrear la experiencia audiovisual del cantante siciliano hay que ir mucho más allá de los directores que tuvieron la fortuna de emplear alguna de sus creaciones. Y es que Battiato debutó como director de cine en Perduto amor (2003): crónica sobre el despertar amoroso de un joven llamado Ettore que, sí, incluía en su banda sonora canciones firmadas por él, como la propia Perduto amore que le prestaba título.

En 2006 Battiato dirigió la excéntrica Musikanten, donde una mujer obsesionada con la música de Beethoven conseguía viajar al siglo XIX para conocerlo, y un año después el artista cultivó por primera vez el documental con Giuni Russo: La sua figura, que le dedicaba a una vieja amiga, propiamente la cantante siciliana Giuni Russo. Luego de dirigir un drama religioso (Nada es lo que parece) y otro documental (Auguri Don Gesualdo, en honor al escritor homónimo), en 2015 se atrevió a dirigir un videoclip propio.

Fue para la canción Le nostre anime, beneficiándose de las interpretaciones de Luca Marinelli y Alba Rohrwacher, prestigiosa actriz italiana y hermana de la cineasta Alice Rohrwacher (Lazzaro feliz, de cuyo reparto también formó parte). Nos despedimos de un maestro entre maestros con esta obra.

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