A George Lucas ya le avisaron de que un Anakin niño en ‘La amenaza fantasma’ no era buena idea

Los ejecutivos preferían pasar directamente a cuando el futuro Darth Vader fuera adolescente y empezara a coquetear con el Lado Oscuro.
Jake Lloyd en 'La amenaza fantasma'
Jake Lloyd en 'La amenaza fantasma'

En 1999 hubo una perturbación en la Fuerza. Más de quince años después de que la trilogía original de Star Wars llegara a su fin, George Lucas volvía con un experimento sorprendente pero, supuestamente, pensado desde antes de que apareciera La guerra de las galaxias (o Episodio IV: Una nueva esperanza, como pasó a llamarse el clásico de 1977). Se trataba de las precuelas, la primera de las cuales (La amenaza fantasma) se convirtió en el film que más dinero recaudó del año aun cuando crítica y público ya empezaran a pulir el consenso de que era una continuación muy deficiente de la mítica saga.

El consenso de que las precuelas de Star Wars son mediocres ahora está en peligro debido a que parte del público piensa que la trilogía de secuelas de Disney es aún peor (militar en este fandom es así), y no es extraño encontrarse con numerosas reivindicaciones de, sobre todo, La amenaza fantasma, aquélla que aguantó un temporal más virulento. Puede que George Lucas asista a esta revalorización muy satisfecho de sí mismo, y más si nos atenemos a una entrevista que le concedió a Empire el mismo 1999 de estreno que acaba de recuperar IGN.

Dicha entrevista es de lo más interesante por cómo revela que los ejecutivos de 20th Century Fox (actualmente 20th Century Studios) ya se venían temiendo antes de que se estrenara que el público no iba a reaccionar bien a La amenaza fantasma. ¿La razón? El empeño de Lucas en utilizar un Anakin niño desde el que empezar a contar el origen de Darth Vader, recurriendo a un Jake Lloyd que no tuvo la mejor de las experiencias trabajando en la saga. “Vas a destruir la franquicia”, le dijeron. “Será una película que nadie querrá ver”.

El caso es que a nivel de taquilla la cosa no fue nada mal, y Lucas pudo salirse con la suya. “Lo mantuve como estaba previsto; no puedes transigir demasiado con el mercado”, explicaba en relación a cómo pudo resistirse a las demandas de Fox. “Y no puedo decir ‘ahora voy a comercializarla para una audiencia totalmente diferente’. Yo cuento la historia”. La trilogía de precuelas estuvo bajo el control absoluto de Lucas, y La amenaza fantasma no iba a ser la excepción.

“Sabía que si hubiera puesto a Anakin con 15 años en lugar de 9 hubiera sido más comercializable, pero esa no era la historia”, proseguía. “Era importante que fuera un niño; tener que dejar a su madre sería más dramático que si tuviera 15 años. Así que había que hacer lo correcto para la película, no para el mercado”. Aunque Fox quisiera que la historia diese comienzo directamente con un Anakin mayor, quizá interpretado por Hayden Christensen para enamorarse de Natatlie Portman, el director se mantuvo en sus trece.

Detalles como estos ilustran de que, te gusten más o menos las precuelas de Star Wars, al menos surgieron de una visión creativa única y comprometida con lo que estaba contando. Es normal por tanto que, a medida que pase el tiempo y se incorpora al fandom gente que conoció la saga gracias a La amenaza fantasma, vaya siendo sujeto de más reivindicaciones. ¿Ocurrirá lo mismo con la trilogía de secuelas, o incluso con El ascenso de Skywalker? No es algo que podamos descartar.

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