Memoria conveniente y corta

Un presidente de un país no debería insultar u ofender a todos los habitantes de otro país con el desprecio, como el demostrado por el ‘señor’ Zapatero al no levantarse de su silla al paso de la bandera de los Estados Unidos. Yo he participado en la quema de la bandera americana durante protestas y manifestaciones contra la guerra de Vietnam. Pero hay una diferencia: el país en cuestión es y era mío, y yo estaba protestando contra dicha guerra como ciudadano de los EE UU.
Pero, para poner las cosas en su sitio, si yo fuera presidente de los EE UU,  nunca insultaría u ofendería a todos los ciudadanos de España ni de cualquier otro país soberano. Eso sería algo mucho peor que lo que se considera de mal gusto y mala educación, y me pregunto por qué todo el mundo se ha olvidado de dicho incidente. Yo, no.

No soy superpatriota. Odio a George W. Bush con una pasión sin límites.