Un grupo de científicos reveló cómo un fármaco conocido como anestésico veterinario y utilizado como alucinógeno, perteneciente a la categoría de las drogas de diseño, denominada "Especial K", puede aliviar la depresión, según afirmaron los investigadores el viernes.
La ketamina, que también puede causar sentimientos de indiferencia, podría allanar el camino a nuevos tratamientos para las personas que sufren depresión, agregaron los investigadores. El estudio, publicado en Archives of General Psychiatry, demostró que la ketamina restaura la actividad normal de la corteza orbitofrontal, un área del cerebro ubicada por encima de los ojos, cuyo hiperactividad en los depresivos les genera sentimientos de culpa, temor y aprensión según Bill Deakin, director de la investigación.
En su estudio, Deakin y su equipo administraron ketamina intravenosa a 33 voluntarios masculinos saludables y efectuaron controles cerebrales minuto a minuto para ver que sucedía a medida que el fármaco hacía efecto.
Las imágenes cerebrales mostraron que la ketamina, también utilizada como anestésico en el campo de batalla, trabajaba rápidamente, manifestó Deakin. Los resultados fueron sorprendentes porque los investigadores esperaban que el fármaco afectara la parte del cerebro que controla la psicosis, añadió el autor.
Los últimos hallazgos dan a los investigadores un blanco específico para diseñar nuevos medicamentos y ofrecen esperanza a muchas personas que no responden al Prozac o a otros fármacos estándar, agregó Deakin. Prozac fue introducido en el mercado en 1987 por una farmacéutica estadounidense.


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