Chistes sobre Franco

¿Y cómo se reconoce esta clase de humor? Muy sencillo: todavía hacen chistes de Franco. No es que Óscar Terol y sus muchachos hagan mal trabajo o que sus gracias carezcan de imaginación; pero se nota a la legua que aún están encorsetados por esa idea de España que tanto se vende por aquellos pagos.

Alguien debería explicarles –yo mismo, ya puestos– que hacer chistes de Franco a estas alturas es sinónimo de antiguo y sobado en el resto del país, y que la mayor parte de su público –especialmente el juvenil– debe de quedarse a cuadros preguntándose a qué viene tanto insistir con un personaje que casi no saben ni quién es.

Que ahora se nos amenace con que un mosquito tiene el ADN del general gallego –y, por tanto, pueda ser clonado– nos trae sin cuidado. Es más, al margen de interpretaciones histórico-políticas, el gag era malo con ganas. ¿A ti no te lo pareció, darling?