Estos certificados incluirán datos identificativos y firma electrónica.

La infraestructura que se ha generado será la encargada de certificar la autenticidad de los nuevos DNI, es decir, de emitir los certificados de los ciudadanos que estarán incluidos en los chips de los nuevos documentos.

En los chips se incorporaran los datos personales digitalizados del titular y la firma electrónica, que tendrá un periodo de validez máximo de dos años y medio.

Esta medida se ha tomado para garantizar la seguridad, aunque esta validez no afectará al documento en sí, ya que son cuestiones diferentes.

Para ejecutar la función de firma electrónica se teclea, según la Policía, una clave personal de acceso y un pin, que otorga el paso a los certificados de identidad.

El certificado tiene dos claves, una pública -que es la única que "viaja" en las transacciones telemáticas- y otra privada.

La primera de ellas permite autentificar la identidad de un ciudadano, mientras que la segunda se utiliza para ejecutar el procedimiento de la firma electrónica.

El sistema de certificación que se ha puesto en marcha, según el ministro, va a garantizar que los DNI electrónicos sean "absolutamente seguros" y puedan autentificar con "absoluta fiabilidad" la identidad de sus titulares.

El responsable de Interior explicó que el chip electrónico contendrá la identidad del ciudadano, "preservando su intimidad y libertad", y aseguró que la firma electrónica nos permitirá, sin movernos de casa o desde cualquier ordenador, relacionarnos con cualquier oficina de la Administración Pública para hacer los correspondientes trámites.

En sus palabras, esto va a garantizar la identidad, intimidad y libertad de las personas y posibilitará a los ciudadanos, a través de Internet y con su firma electrónica, renovar el carné de conducir, el pasaporte, cambiar de domicilio ante Tráfico o el catastro, o comprar y vender.