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Logotipo de Amazon. Sebat85

Wikileaks, el portal de filtraciones que ha revelado información secreta de varios gobiernos, había buscado refugio en los servidores de Amazon para protegerse de ciberataques. Sin embargo, la presión política ha ganado la partida y el gigante de Internet se ha visto obligado a dejar de prestar servicio a la organización de Julian Assange.

Amazon ha informado a mi equipo que ha dejado de prestar servicio a Wikileaks. Ha sido una decisión correcta

Los más de 250.000 documentos secretos del departamento de Estado estadounidense filtrados por Wikileaks esta semana han situado a la web en el centro de la actualidad internacional, lo que ha derivado en una serie de ciberataques contra sus servidores.

Debido a la repercusión de las filtraciones, los responsables de Wikileaks se vieron obligados a buscar portección, por lo que alojaron la web en los servidores de Amazon en Seattle y Dublin, con direcciones IP 184.72.37.90 y 46.51.171.90.

La medida ha durado poco: el senador Jor Lieberman, del comité de Seguridad Nacional del Senado de EE UU, ha asegurado que Amazon ha dejado de dar cobertura a Wikileaks. "Amazon ha informado a mi equipo que ha dejado de prestar servicio a Wikileaks. Ha sido una decisión correcta y debe ser ejemplo para otras compañías", según informa The Guardian.

La respuesta de Wikileaks no se hizo esperar: "Si Amazon está tan incómoda con la Primera Enmienda (de la Constitución de EE UU, que defiende la libertad de prensa, expresión y religión, así como el derecho de reunión) deberían salirse del negocio de venta de libros", afirmó la organización por medio de Twitter. "Los servidores de Wikileaks expulsados de Amazon", menciona otro breve mensaje de Twitter, que añade que la compañía gastará el dinero que le pagaba a Amazon en Europa.

Reacción de la Casa Blanca

Por otra parte, la Casa Blanca anunció también este miércoles la creación de una comisión que investigará y pondrá en marcha reformas en la distribución de información clasificada a raíz de las filtraciones protagonizadas por Wikileaks.

Gran protección

En agosto se anunció que una parte de los servidores que mantienen online el portal se situaría en un búnker nuclear de la época de la Guerra Fría excavado en la roca de unas colinas del centro de Estocolmo. Pese a que parecía un alojamiento seguro, Wikileaks acabó sufriendo varios ataques cibernéticos.

Desde hace meses, el portal fundado por el australiano Assange ha extendido sus servidores en distintas localizaciones como Suecia o Finlandia evitando utilizar un centro de datos único dados los continuos intentos por cerrar el sitio.