Logo Google de China
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Las palabras de Andrew McLaughlin, uno de los altos cargos de la compañía, que aseguró que la decision se tomó después de difíciles reuniones, y bajo el entendimiento de que “con nuestra cultura de innovación, Google puede realizar una importante y positiva contribución al ya impresionante ritmo de desarrollo en China”, no han satisfecho a nadie. 

Google ha cambiado su lema por el de “Do evil” (haz el mal)

 

Algunos de los navegantes aseguran que Google ha cambiado su lema “Don’t do evil” (No hagas el mal), acuñado por uno de dos fundadores, Larry Page, por un más perverso “Do evil” (haz el mal).

Para muchos de ellos, la decisión de censurar su nuevo motor de búsqueda responde únicamente a una decisión económica: el mercado chino es el de mayor crecimiento del mundo, y Google –que ya tiene uno de sus centros de investigación en el país asiático- no quiere quedarse sin su parte del pastel, cifrado actualmente en 111 millones de navegantes. Otros de los ofendidos usuarios llaman al resto de navegantes a la utilización de motores alternativos como Gigablast o Exalead.

¿Es un truhán o un señor?

La decisión no tendría tanta importancia si se tratara de otra compañía. Después de todo, otras gigantes estadounidenses como Yahoo y Microsoft, y chinos como Sohu.com y Baidu.com –en la que Google tiene una participación–, también bloquean búsquedas sobre temas políticamente sensibles para el gobierno de Hu Jintao.

Sin embargo, las expectativas que despierta Google son distintas a las de sus adversarios. Como se reconocía en un perfil (St Lawrence of Google) que la revista británica The Economist dedicaba a Larry Page hace sólo unos días, éste ha tenido siempre entre sus objetivos “cambiar el mundo”.

Proyectos como el construir una enorme librería digital para hacer los libros accesibles a todo el mundo, o el de ofrecer acceso Wifi gratuito en Silicon Valley y la zona de San Francisco, hacían pensar que él y su socio Sergey Brin iban por el buen camino.

La decisión ahora de lanzar un buscador “mutilado” en China puede echar por tierra esta imagen de santidad y, como señalan otros comentaristas, revelar el lado oscuro de la compañía, transformar a Anakin en Darth Vader.

El mismo artículo de The Economist señalaba que la popularidad de Google la hacía blanco de odios y envidias, y que su enorme éxito iba camino de convertirla en la compañía más odiada de Internet, por encima de Microsoft. Con medidas como ésta, parece claro que tardarán bastante menos en alzarse con tan poco honrosa distinción.