Otto Lilienthal, Franz Reichelt y William Bullock
Muchos inventores han perdido la vida con sus creaciones Wikipedia

La mayoría de los inventos nacen de la curiosidad y el juego de sus creadores. Todos intentan crear aquello que mejore un estilo de vida, les de fama y sobre todo ingresos económicos. A lo largo de la historia se han dado muchos ejemplos de personas que gracias a su ingenio se han hecho un hueco en la historia. Sin embargo no todos tienen esa misma suerte y muchos son lo que han terminado con su vida a manos de su propia creación. Aquí está una lista de diez inventores valientes quienes, por intentar mejorar la vida de otros, acabaron pagando el esfuerzo con la suya. Algunos sentaron las bases de los inventos actuales.

Su discapacidad le llevó a crear un sistema de poleas que acabó con su vida

Thomas Midgley, un químico estadounidense que desarrolló tanto la gasolina como plomo, quedó discapacitado debido a la intoxicación por este último. Manteniendo su interés por la inventiva, diseñó un complicado sistema de cuerdas y poleas para instalarlas en la cama y así poder elevarse cuando fuera necesario. Este invento fue la causa de su muerte al quedar atrapado por las cuerdas que le estrangularon.

Para Otto Lilienthal, volar lo era todo. Fue uno de los pioneros de la aviación e hizo más de 2500 vuelos con éxito utilizando sus propios inventos durante cinco años consecutivos desde 1891 hasta que un fatídico día, a mediados de 1896, se fue al suelo desde una altura de 17 metros. En el impacto se rompió la columna vertebral y un día después, sucumbió a sus heridas. Sus últimas palabras fueron "Siempre deben hacerse pequeños sacrificios”.

Franz Reichelt fue conocido sobre todo por la invención de un abrigo que, según él podía actuar como un paracaídas. Intentó demostrar su invento saltando desde la primera cubierta de la torre Eiffel frente a una gran multitud de espectadores. El paracaídas no se desplegó y se estrelló contra el suelo muriendo de inmediato.

Alexander Bogdanov desarrolló un interés por el rejuvenecimiento humano a través de transfusiones de sangre. Con la esperanza de alcanzar la eterna juventud realizó 11 transfusiones de sangre en su cuerpo. Murió por una transfusión de sangre de un estudiante que tenía tuberculosis y la malaria.

Murió después de darle una patada a su invento

William Bullock fue un desarrollador (mejoró lo existente) de la imprenta rotativa con capacidad para imprimir 10.000 unidades por hora. En abril de 1867, mientras estaba tratando de instalar una nueva impresora en una de sus prensas, en un intento frustrado, pegó un patada a una correa de transmisión y su pie quedó atrapado en el aparato quedando aplastado. Desarrolló una infección grave durante cuatro días y murió durante la operación para amputarle el pie.

Cowper inventó la torreta de un buque de guerra acorazado en la que las armas pesadas podían rotar. El barco era tan pesado que cambió su centro de gravedad haciendo que se volviera inestable. El 6 de septiembre 1870 fue uno de los 500 que murieron cuando se hundió.

Henry Winstanley, un famoso arquitecto e ingeniero Inglés sintió la necesidad de construir un faro para la protección de sus propios barcos e inventó el primer faro de Eddystone. La noche del 26 de noviembre 1703, uno de los huracanes más destructivos que ha sufrido Gran Bretaña sacudió los arrecifes y causó daños incalculables. Por la mañana, el gran faro y Winstanley habían desaparecido.

Su vehículo especial se rompio y murió decapitado

JG Parry Thomas, decidió crear un vehículo especial para alcanzar el récord de velocidad que tenía Campbell. Su invento era un coche que llamó Babs, que tenía un motor demasiado grande que le obligaba a conducir con la cabeza inclinada hacia el lado derecho. Durante una carrera se rompió a una velocidad de 270 km / h, decapitándolo y causando la muerte instantánea.

La premio Nobel Marie Curie, murió el 4 de julio de 1934, de anemia aplástica, como consecuencia de la exposición a la radiación después de trabajar continuamente en un pequeño cobertizo cerrado sin ninguna medida de seguridad porque el peligro de la radiación no era conocido en ese momento.

Donald Campbell rompió ocho récords mundiales de velocidad en los años 1950 y 60 y para saciar su impulso por la conquista de la velocidad, decidió probar en agua. Inventó un motor más ligero y más potente para su embarcación. Tuvo problemas de estabilidad y comenzó a fallar cuando viajaba por el mar. La barca se desintegró a una velocidad de 320 mph. Algunos afirmaron que fue asesinado