Porsche Cayenne Diésel, un consumo mínimo para un todoterreno

  • Tiene un gasto de combustible medio de 9,3 l/100 Km.
  • Porsche alcanza una velocidad máxima de 214 Km/h.
  • Toma prestada la mecánica V6 TDI de 3 litros.
Imagen del Porsche Cayenne Diésel.
Imagen del Porsche Cayenne Diésel.
AutoScout 24

El panorama automovilístico actual ha tirado por tierra todo lo previsto en aquellas fechas y la reciente llegada de una motorización diésel para el todoterreno alemán parece una decisión acertada y coherente, si tenemos en cuenta los beneficios que los gobiernos europeos dan en favor de los vehículos de gasóleo.

Además, Porsche contaba con un as guardado en la manga; aprovechando su participación en el grupo VAG como uno de los accionistas más importantes, tomaba “prestada” la mecánica V6 TDI de 3 litros y 240 CV utilizada en otros modelos de Audi o Volkswagen, lo que garantizó aún más la viabilidad de un proyecto calificado como absurdo en sus inicios.

El resultado es un vehículo que poco o nada tiene que envidiar a su pariente más cercano, el Cayenne V6 de gasolina, a lo que hay que sumar un consumo notablemente inferior de combustible aún teniendo unas prestaciones similares.
Un exterior muy novedoso
Por fuera, prácticamente no encontramos ningún elemento que lo distinga respecto al resto de la gama y nos indique que estamos ante la versión diésel. Así, como sucede con cualquier Cayenne, su imponente y musculosa figura destaca por encima de todo. Llaman la atención, además, la calandra con los intermitentes integrados, la forma de los grupos ópticos, el alargado capó y la gran entrada de aire frontal.
La mayoría de gente está familiarizada con su aspecto puesto que el Cayenne lleva rodando por las carreteras más de seis años (vio la luz allá por 2002), aunque no debemos olvidar que fue renovado a principios de 2007 e introdujo diversas mejoras y nuevas opciones de equipamiento el pasado año.
Alcanza los 214 Km/h
Como decíamos al inicio, el Porsche Cayenne diésel equipa el conocido motor V6 de 3 litros de cilindrada y 240 CV de potencia. Es el mismo que llevan, entre otros, algunas versiones del Audi Q7 o el Volkswagen Touareg, aunque según la firma alemana, ha sido retocado y optimizado reduciendo sensiblemente su consumo (alrededor de medio litro) y las emisiones de dióxido de carbono. Las mejoras llevadas a cabo se basan principalmente en un nuevo colector de admisión y pequeños cambios en el sistema de inyección. Gracias a dicha motorización, este Porsche alcanza una velocidad máxima de 214 Km/h, realiza la maniobra del 0 a 100 Km/h en 8,3 segundos y para el crono en un “sprint” de 0 a 1.000 metros en 29,4 s.
Estamos ante una mecánica que mueve con suficiencia a este gigante teutón. Su respuesta es lineal y casi inmediata lo que nos permite movernos con total soltura por todo tipo de terrenos. Puede que a algunos les sepa a poco para tratarse de un Porsche y es cierto que podemos echar en falta algo de potencia en determinadas situaciones. Se podría esperar algo más de empuje sobre todo en la parte alta del cuentarrevoluciones, pero no debemos olvidar que 2.315 Kg. de peso no facilitan la tarea precisamente. A nivel personal, una de las cosas que más ha sorprendido a los expertos es la ausencia de vibraciones y el peculiar sonido que se percibe sobre todo en el interior, nada que ver con el de sus homólogos Q7 y Touareg.
Desde fuera se escucha cierto ruido a diésel pero no de manera tan evidente como sucede con la mayoría de mecánicas de gasóleo. En el habitáculo el sonido que se aprecia descoloca por completo; no corresponde a un diésel y para más inri, en fases de aceleración, aunque con matices, recuerda a un gasolina. Es más, apuesto a que nadie sería capaz de averiguar su naturaleza desde dentro.
Mostrar comentarios

Códigos Descuento