Retoque digital
La misma foto, antes (izquierda) y después del retoque. TIMES ONLINE

El retoque digital se convierte en el aliado perfecto en la búsqueda de la apariencia deseada, al menos en lo que se refiere a las fotografías. Y es que de una forma rápida y barata (no como ocurre con la cirugía estética), muchos pueden mejorar considerablemente su imagen.

El bisturí es sustituido por el click del ratón

Al volver de las vacaciones, las fotografías son lo único que nos queda para mostrar lo bonito que era el destino escogido o lo bien que lo pasamos en una playa. Con la nueva herramienta que suponen las redes sociales, la foto gana valor; son mucho los que pueden acceder a la imagen, así que hay que asegurarse de salir bien.

Precisamente esto es lo que nos ofrece un servicio de retoque fotográfico. No se trata sólo de salir con la pose adecuada, sino de corregir cualquier defecto, y no sólo de la imagen sino real.

Ya sea para parecer más delgado, tener las piernas más largas o los labios más gruesos, el bisturí es sustituido por el click del ratón.

En concreto, y como informan desde Times Online, los británicos se han vuelto especialmente vanidosos, y respecto a años anteriores se ha producido un incremento del 550% en el uso de estos servicios, especialmente a la vuelta de las vacaciones de verano, cuando las fotografías nos muestran con menos ropa de la habitual.

"Es como cirugía estética pero sin pasar por el quirófano", dice Snappy Snaps, que tiene 140 tiendas especializadas en estos retoques en el Reino Unido. "Podemos incluso poner a la gente en un lugar en el que no ha estado, fingiendo que sí ha estado allí", añade.

Gracias a la tecnología puede arreglarse casi cualquier defecto que imaginemos: colocar, abrillantar y blanquear la dentadura; conseguir un cutis perfecto; quitar sombras, arrugas o líneas de expresión. Los kilos de más pueden desaparecer en segundos.

Los sociólogos creen que la llegada de las redes sociales como Facebook o MySpace ha aumentado el interés de la gente en cuidar su apariencia en las fotografías. Un cuidado que, en algunos casos, puede estar sobrepasando los límites, ya que los hay que llegan a gastarse cientos de euros en estas mejoras digitales.