Tarjetas prepago
Un usuario de tarjeta prepago hablando por el móvil. ARCHIVO

Todos los usuarios de tarjetas telefónicas prepago tienen la obligación, antes del próximo 9 de noviembre, de identificarse ante las operadoras de móviles. Parece un paso más hacía el conocido 'Gran Hermano' de Orwell pero se trata más bien de una medida de seguridad destinada a la lucha contra la delincuencia organizada y contra las bandas terroristas, grupos muy dados a utilizar este tipo de tarjetas en sus actos delictivos.

Los datos pueden ser requeridos por orden de un juez para enjuiciar delitos graves

Tal y como establece la Ley de conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones, aprobada el octubre de 2007, los operadores de servicios de telefonía móvil prepago deberán llevar un libro-registro en el que conste la identidad de los clientes. Los datos pueden ser requeridos por orden de un juez con la finalidad de detectar, investigar y enjuiciar delitos graves.

Esta disposición entró en vigor el 9 de noviembre de 2007. A partir de esa fecha, las personas que compren tarjetas prepago tienen la obligación de identificarse en el registro de las operadoras.

Para que la medida haga efecto, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha presentado este miércoles la campaña ¡identifícate!, realizada en colaboración con las empresas de telefonía móvil que operan en España, para dar a conocer entre los ciudadanos los plazos y requisitos que deben cumplir para hacer efectiva la identificación.

Desactivación de las tarjetas

La ley da un plazo de dos años para identificar a los usuarios de tarjetas adquiridas antes del 9 de noviembre de 2007. Los propietarios de tarjetas prepago que aún no se hayan identificado, más de 15 millones, según las operadoras, podrán hacerlo en los puntos de venta de su compañía. Para ello, los particulares tendrán que acreditar su identidad con el DNI, pasaporte o tarjeta de identidad de extranjero; las empresas, deberán aportar la tarjeta de identificación fiscal.

El plazo termina el 8 de noviembre de este año (incluido). A partir de esa fecha, los operadores tendrán que anular o desactivar las tarjetas no identificadas, y el usuario perderá la línea y el número del móvil.