iPhone
El teléfono móvil de Apple. AGENCIAS
Una de las grandes preguntas sin resolver antes de que el iPhone llegara a España era qué operadora lo comercializaría en exclusiva. Las exigencias de Apple para conceder ese derecho de distribución fueron aceptadas finalmente por Telefónica, que no ha revelado qué compensación ha tenido que pagar. Y ahora otra compañía, Simyo, se ha puesto a vender el iPhone liberado.

Como si no quisiera hacer mucho ruido con su oferta, Simyo
no ha realizado ninguna gran campaña de publicidad, sino que ha incluído al iPhone 3G entre su lista de terminales disponibles, a un precio de 599 euros.

Simyo asegura que los terminales proceden de la UE
Asegura que procede de un país de la Unión Europea, lo que por una parte puede ser un argumento jurídico de cara a posibles litigios (podría intentar defenderse atendiendo a la libre circulación de bienes en el territorio de la UE), y por otra es un mensaje a los consumidores, para los que la garantía de un año del fabricante seguiría en teoría vigente.

El teléfono es libre, puede usarse con la tarjeta de cualquier operadora, pero trae 10 euros en consumo si compramos un número nuevo de Simyo o 20 si hacemos portabilidad desde otra compañía telefónica. Poco antes de las ocho de la tarde, la operadora ha retirado el teléfono de su web porque, según afirma se le han agotado los terminales.

La información de su puesta a la venta ha pasado desapercibida hasta que ha empezado a ser difundida por blogs especializados en gadgets. Fuentes de telefónica han delclarado a El País que el contrato de exclusividad con Apple sigue vigente y que ninguna otra operadora puede ni debe vender el iPhone 3G en España y que, quien lo haga, "se arriesga a una importante demanda".