Patentes
Una joven protesta ante el Parlamento Europeo contra la muy controvertida directiva sobre las patentes (Foto: EFE) EFE
La directiva ha enfrentado a dos bandos con intereses muy diferentes, de un lado las grandes empresas como Nokia, Siemmens o Microsoft y la asociación EICTA que han apoyado intensamente esta ley europea, del otro, los grupos de software libre, los programadores independientes y diferentes asociaciones de pequeñas y medianas empresas tecnológicas, así como asociaciones de tecnología como
FFII y otras 1.806 compañías que se oponían ferozmente.

Los argumentos encontrados de las dos posturas giran en torno a dos elementos: protección legal de la tecnología y desarrollo de la innovación.

Los detractores de las patentes de software consideran que es un freno a la innovación
Las grandes empresas dicen que necesitan patentar sus programas para reforzar la protección de sus tecnología, impedir que les copien, beneficiarse de sus inversiones en investigación. Esto, a costa de impedir la innovación de otras empresas que claman desde el bando opuesto, ya que consideran que permitir que las patentes protejan los programas de ordenador supondrá un freno a la innovación.

Hasta ahora el software goza de la protección que ofrece el copyright y los derechos de autor, la misma protección de la que goza un libro o un disco de música. Es decir, que un programa no se puede copiar literalmente.

La directiva pretendía que el software, además de estar protegido por los derechos de autor, estuviera blindado con patentes
La directiva europea que enfrentaba a grandes y pequeñas empresas, sin embargo, pretendía que los programas de software puedan además se protegidos por patentes, como ya ocurre en EE UU, el mismo sistema con el que se protege la invención de una fregona o de un motor industrial, por ejemplo. Para poder patentar un invento este debe ser novedoso, debe aportar alguna innovación y no ser trivial.

El parlamento ha rechazado hoy una directiva que ya rechazó en abril de 2004. La disolución del parlamento tras las elecciones europeas de junio del año pasado llevó a la Comisión Europea, que está a favor de la directiva, a proponer abrir nuevamente el proceso en el parlamento.

Los defensores del software libre, en contra

La perspectiva de que las patentes lo cubran todo tipo de programas preocupaba en particular a los defensores de los programas de software libre y de código abierto, concebidos a partir del libre intercambio de ideas para desarrollar nuevo 'software'. Fuera del Europarlamento, en Estrasurgo, el bando contrario a la directiva se ha manifestado durante los dos últimos días.

El informe del eurodiputado y ex primer ministro francés Michel Rocard sobre la directiva europea ataca a las patentes de programas informáticos al señalar que "lo que es inmaterial no es técnico y no debe ser objeto de patente". Rocard pone de relieve la necesidad de defender el libre movimiento de ideas, el respeto por la competencia y la protección de las pequeñas firmas y los individuos ante las multinacionales.

Sin embargo, el pasado 20 de junio, la Comisión de Asuntos Jurídicos del Europarlamento votó un proyecto que rechaza varias de las enmiendas introducidas por Rocard, y se acerca más a la posición de los Estados miembros de la UE, que habían ignorado las propuestas del eurodiputado socialista, dándole en parte la razón a los grandes grupos.

Tras el rechazo del parlamento a la directiva la Comisión había dicho que no propondrá otra ley de patentes.