"La música 1.0 ha muerto", según un encuentro de discográficas y empresas digitales.
Una guitarra. VIOLATOR3
Napster, Music Choice o iTunes son nombres conocidos para el consumidor de música de EE UU, donde las ventas de discos han caído en picado en mientras las productoras se ven obligadas a aliarse con nuevos canales digitales para sobrevivir. Con este panorama se ha celebrado en Nueva York un
encuentro entre productoras y empresas de música digital con un descriptivo lema: "La versión 1.0 de la industria musical ha muerto".

El asunto de los derechos de autor y cuál debe ser el coste que debe pagar el consumidor para escuchar música son algunos de los asuntos que han suscitado más polémica. La mayoría de los participantes, sin embargo, ha coincidido en subrayar que las relaciones entre las casas discográficas y los distribuidores musicales han mejorado en el último lustro y confían en que se adapten a los nuevos tiempos.

El principal reto es realizar "un cambio de mentalidad"
"El mundo de la música está cambiando, la cuestión es cómo debemos abrazar este cambio", explica Ted Cohen, presidente de Mobile Entertainment Forum y moderador en el foro neoyorquino. Según afirma, el principal reto al que la industria se enfrenta es "un cambio de mentalidad".

"Las casas de discos ya han dejado de poner las normas y tienen que arriesgarse en este negocio. Deben cambiar y cooperar", afirma Cohen, para quien "la solución pasar por ser flexible y no tener miedo a experimentar (...). No se puede proteger tanto la música porque al final nadie puede disfrutarla".

Un vídeo para cada canción

En este encuentro, celebrado en el Museo Judío de Nueva York, hay lugar para empresas que han aportado alternativas tecnológicas al hasta hace poco estático mundo de la música, como la operadora de telefonía móvil Verizon, el fabricante Motorola o el popular sitio de vídeos por internet YouTube.

"Repartimos con las discográficas los beneficios por publicidad a cambio de que éstas nos permitan colgar sus vídeos y canciones en nuestro portal para que nuestros usuarios los utilicen gratuitamente en sus creaciones audiovisuales", explica Glenn Brown, encargado del departamento de música de YouTube. "Nuestra filosofía es que cada canción merece tener por lo menos un vídeo".