OSLO (NORUEGA)
La capital del país quiere eliminar completamente los coches del centro de la ciudad y por eso a partir de 2019 no permitirá el acceso de este tipo de vehículos. El objetivo es potenciar la circulación de la bicicleta con la construcción de 60 kilómetros de carril. Pixabay

El pasado mes de junio, Oslo fue elegida Capital Verde Europea 2019. La Comisión Europea eligió a la capital de Noruega frentes a Lisboa (Portugal), Tallín (Estonia) y Lathi (Finlandia), las otras ciudades candidatas. El galardón es, sin duda, una razón de más para visitar la ciudad nórdica.

Para dar a Oslo el título de Capital Verde Europea, el jurado destacó la dedicación de la ciudad para hacer más verdes todos los aspectos de una urbe: transporte público, integración social, biodiversidad o salud ciudadana. La capital noruega presume de haber logrado resolver de forma satisfactoria problemas comunes en otras muchas ciudades europeas como

Son los casos de la contaminación y el tráfico, elaborando planes que incentivan el uso de bicicletas, vehículos eléctricos e incluso ampliando su red de transporte público. Una de las medidas que ha tomado, en favor de la recuperación de los espacios públicos de la ciudad y mejora de la calidad de vida, es la prohibición de que los vehículos circulen por el centro urbano, que entrará en vigor a finales de 2019.
 
El objetivo de las autoridades de Oslo es potenciar la circulación en bicicleta con la construcción de 60 kilómetros de carril-bici. Imposible no hacer la comparación con los más modestos planes de Madrid (Madrid Central).

La capital de Noruega es una ciudad amable con el visitante, que puede recorrer el centro a pie. Los monumentos más visitados de la urbe se encuentran en torno a la calle Karl Johans Gate. Además de multitud de comercios y restaurantes, en esta zona está el Palacio Real, el Parlamento noruego, la Universidad, el Teatro Nacional y el parque Studenterlunden. Y sus museos: el Museo Edvard Munch, el Museo Vikingo o el Museo Noruego de Historial Cultural.

Que todos puedan ver el fiordo

Pero el mayor valor de Oslo es su privilegiada situación, en medio de un impresionante fiordo. Una de las mejores formas de conocerlo, sobre todo si no se dispone de mucho tiempo, es embarcarse en uno de los minicruceros que lo surcan a diario. Precisamente, permitir que todos sus ciudadanos disfruten de las vistas del fiordo fue la filosofía de un proyecto que ha sido tenido en cuenta a la hora de premiar a la ciudad con el título de Capital Verde Europea 2019.

El proyecto Barcode incluía la construcción de 12 edificios de gran altura. Entonces, se decidió que fueron dispuestos de forma que quedara un espacio entre ellos, así no se bloqueaba la visualización hacia el fiordo y se facilitaba el acceso de la luz y el aire.

Oslo se encuentra en proceso para recibir la certificación de 'Destino Sostenible', una distinción de Innovation Norway que premia a los destinos noruegos que cumplen estrictos criterios de sostenibilidad y que trabajan de forma continuada en la reducción del impacto de la actividad turística.

El premio Capital Verde Europea lleva 9 años celebrándose y lo otorga la Comisión Europea. Con él se reconoce que, la ciudad premiada, ejerce de modelo de actuación verde y es un ejemplo a seguir por otras ciudades. En 2012 la ganadora fue Vitoria-Gasteiz.