Valle de Mena
Valle de Mena. WIKIPEDIA

Las tierras denominadas "Montañas de Burgos" se sitúan al sur de la Cordillera Cantábrica, incluyendo algunas de las Merindades de Castilla. Conforman un paisaje verde y montañoso, en el que la arquitectura tradicional y los modos de vida están emparentados con los de la España Cantábrica.

En esta ruta, de unos 92 kilómetros, conoceremos algunos de los lugares más representativos y originales de la geografía burgalesa como el complejo kárstico de Ojo Guareña, el más importante de España, la señorial villa de Espinosa de los Monteros, los valles pasiegos burgaleses y el siempre verde Valle de Mena. La ruta recorre una sucesión de espectaculares paisajes, valles pasiegos y un singular patrimonio de iglesias románicas, torres, castillos y casonas.

Turismo de Burgos nos recomienda comenzar en Butrera, en la Merindad de Sotoscueva, donde destaca su iglesia románica de fines del s.XII. Frente a la localidad de Cueva de Sotoscueva se asienta la ermita de los santos Tirso y Bernabé en una de las bocas del gran complejo Kárstico de “Ojo Guareña”. Desde la explanada de acceso, dominamos una bella panorámica del valle de Sotoscueva y del sumidero del Río Guareña.

Nos dirigiremos a la villa de Espinosa de los Monteros, centro comercial de una amplia zona montañosa de economía ganadera. Hay que ver las numerosas torres y casas blasonadas de origen medieval; la iglesia de Santa Cecilia, renacentista; la bella plaza de Sancho García con edificaciones populares; el magnífico Palacio de Chiloeches; y el Castillo de los Velasco.

Subiendo a la localidad de Las Machorras podremos acceder a los paisajes de alta montaña de los ríos Pasiegos por las carreteras que se dirigen a los puertos de Estacas de Trueba, Lunada y La Sía.

El Valle de Mena mira al Cantábrico

De nuevo en Espinosa de los Monteros, llegaremos al Valle de Mena, tras pasar el Puerto de El Cabrio. Este valle es el único territorio burgalés cuyos ríos vierten en el Cantábrico, con un paisaje montañoso siempre verde. El Valle, está compuesto por más de 60 pequeños núcleos.

Están los valles de Angulo, con excepcionales parajes como la cascada de Peñaladros o Ayega, donde encontramos el tímpano románico de la iglesia de San Pelayo. En Vivanco nos reciben notables casonas de arquitectura tradicional norteña. Se encuentra el Santuario de Cantonad y ofrece excelentes vistas del Valle de Mena. Podemos seguir por Lezana de Mena, con la Torre de los Velasco, y Siones donde se encuentra la bella iglesia de Santa María. En Vallejo de Mena, la iglesia de San Lorenzo, ss.XII-XIII, es la otra joya románica del Valle.

Finalizaremos en Villasana de Mena, capital administrativa del Valle de Mena, conserva un bello casco antiguo integrado por las calles Somera o Encimera, el Medio y Nueva o Bajera. Encontraremos aquí el Convento de Santa Ana, el Palacio de Sancho Ortiz de Matienzo y el Torreón de los Velasco erigido por la casa de Velasco en el s.XIII.