ADSL
Un internauta con su ordenador. TISEB / FLICKR.COM
El Gobierno español ha anunciado la interposición de un recurso contra la sanción de 157 millones de euros impuesta por Bruselas a Telefónica por abuso de posición dominante.

En su decisión del pasado mes de abril, la Comisión Europea estimó que
Telefónica aprovechó una posición monopolista en el mercado del ADSL para debilitar a sus competidores. Como consecuencia, afirmó el Ejecutivo europeo, la penetración de la banda ancha en España se sitúa un 20% por debajo de la media de la UE.

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) considera haber cumplido su función de control del mercado y se muestra muy crítica con la decisión de la Comisión. Cuando se impuso la multa ya recordó que había analizado el caso en su día, y que éste fue archivado tras llegar a la conclusión de que Telefónica había cumplido con sus obligaciones en la reventa de ADSL a sus rivales a precios establecidos.

La CMT dice que ya analizó el caso y no vio motivos de sanción a la operadora
El organismo oficial presenta una solicitud de anulación de la decisión europea, cuyo objetivo "no es la defensa de Telefónica, sino la defensa de las competencias del Estado español en materia de regulación de las telecomunicaciones". Afirma la CMT que la sanción europea dejó sin valor sus decisiones, generando "inseguridad jurídica" y afectando "gravemente al interés público y al desarrollo de un sector estratégico".

También señala la CMT que la Comisión Europea podría haber hablado con el Gobierno antes de imponer su sanción, utilizando "los mecanismos de colaboración directa que prevé la normativa comunitaria y que se podrían haber puesto en marcha desde el mismo momento en que hubiera detectado actuaciones de la CMT que le hubieran causado dudas o desacuerdo".

Entre los argumentos que se citan en el recurso, se afirma por ejemplo que las estimaciones de costes realizadas por Bruselas "no son correctas". La CMT niega que la actuación de Telefónica en el mercado del ADSL haya eliminado a los competidores, "ya que en la práctica totalidad de los casos no se trata de desapariciones de operadores, sino de extinción por fusiones o absorciones con otros, como consecuencia de los lógicos procesos de concentración".