La acción de conducir no debería incluir estereotipos de género, pero en el mundo de los niños es algo que ocurre. Aunque para los más pequeños de la casa conducir no es más que un mero juego, existe la línea que separa muñecas y coches o rosa y azul, olvidando el gran efecto que tiene el juego en el aprendizaje y desarrollo. Pero, ¿qué pasaría si una muñeca dejase su carruaje por un coche? El anuncio de Audi de estas navidades pretende concienciar sobre las etiquetas sexistas con el lema: "Jugar, como conducir, no debería entender de género".

En el anuncio (vídeo abajo) se ve a una princesa rubia y con vestido rosa que no le gusta su carruaje y parece que no quiere seguir las normas del resto de juguetes. Ella quiere salir de su estante y buscar un vehículo que se ajuste a sus necesidades. Durante su excursión en la tienda de juguetes realiza aventuras que la hacen feliz porque no está siguiendo las normas que le habían impuesto. Cuando la muñeca intenta volver a su estante, donde está su carruaje, no puede salir del coche. Es entonces cuando un niño se interesa por la muñeca y su madre le dice: "pero cariño, eso no va junto". La reacción que tiene el niño lanza un mensaje que rechaza el sexismo en los juguetes.

Cambiar las reglas del juego

Audi se ha apoyado en José Luis Linaza Iglesias, Catedrático de Psicología Evolutivo y de la Educación en la Universidad Autónoma de Madrid, para dar cinco razones que cambian las reglas del juego.

  1. Porque los juguetes tienen un papel clave en el desarrollo de las habilidades y éstas deberían desarrollarse por igual en niños y niñas.
  2. Porque los juguetes que elegimos pueden influir en los futuros intereses o vocaciones que desarrollamos desde pequeños.
  3. Porque, en su primera infancia, los niños y las niñas están libres de estereotipos de género y el juego no debería propiciar la creación de los mismos.
  4. Porque juguetes como los coches ayudan al desarrollo de la coordinación visiomotriz, la anticipación a los problemas y la originalidad en las respuestas y las muñecas al desarrollo de las capacidades empáticas, las relaciones sociales y el lenguaje.
  5. Porque de cambiar las reglas del juego depende que el día de mañana más mujeres se interesen por las ciencias, las matemáticas y las ingenierías. Y que los hombres se sientan más competentes en el desarrollo de tareas domésticas y de cuidado.