La semana pasada la Comisión Europea lanzó su propio canal en YouTube, un espacio que nació con la idea de acercar las instituciones a los ciudadanos europeos.

No obstante, la polémica ha surgido a raíz de un vídeo llamado Los amantes del cine van a amar esto, unas imágenes cuyo fin era el de celebrar las películas hechas en Europa pero que ha trascendido en interés de los aficionados a la gran pantalla por su contenido erótico.

Amélie, La mala educación o Rompiendo las olas son las películas de las que se han elegido los fragmentos más picantes.

Esta forma 'intensa' de promocionar el cine europeo en una página semiinstitucional ha hecho crecer los comentarios de los internautas, que califican los vídeos de "pornográficos" y "vulgares".

Además, pese a que la Comisión ha aclarado que los vídeos que se han subido a este canal de YouTube no han costado nada, muchos internautas también creen ver un despilfarro de dinero.

Los responsables de la iniciativa, ajenos a las críticas negativas, aclaran que se trata de una publicidad impagable, una prueba de las "emociones intensas que puede provocar el cine europeo".l