Un grupo de científicos japoneses ha creado un llamativo vestido luminoso, que fue presentado por una modelo en la ciudad de Tokio.

La prenda utiliza un diodo emisor de luz, un dispositivo semiconductor que emite luz policromática y cuyo color depende del material semiconductor empleado en la construcción del diodo, pudiendo variar desde el ultravioleta hasta el infrarrojo.

Además puede ser programado para mostrar distintas imágenes, gracias a las pequeñas bombillas que se ocultan en su interior.

El problema es que no parece muy cómodo porque pesa mucho y se ajusta al cuello, impidiendo el movimiento de quien lo lleva.

Esta joya es la última creación de la firma Swarovski y fabricarla cuesta más de 15.000 euros.

Estará disponible en el mercado japonés a partir de la temporada otoño invierno.