El 46% de todos los programas que se usan en España, contando empresas y sector de la distribución, son ilegales, según los datos del último informe de la Business Software Alliance (BSA).

Este índice, según la organización, se mantiene estable con respecto al año pasado, lo que, según el presidente del comité español de BSA, Luis Frutos, "demuestra que se ha tapado el agujero en un año en el que la banda ancha en España ha avanzado mucho".

De este modo, España sigue estando en la cola del continente europeo, con doce puntos por encima de la media de los países occidentales y sólo superado por Grecia (61%) e Italia (51%).

Las consecuencias, según BSA, son pérdidas de 689 millones de euros para el sector -que factura 2.500 millones- y la creación de 4.000 empleos menos.

Los datos son aún más llamativos si se presta atención a la utilización del software ilegal en diferentes ámbitos, que alcanza al 80% de los hogares, el 75% en las PYMEs y casi el 50% de las compañías de distribución.

Pese a todo, Frutos lanzó un mensaje de cierto optimismo de cara al futuro y achacó el mal dato a la percepción generalizada en la sociedad española de falta de valor de la propiedad intelectual.

«La consecuencia de esto es que España ha pasado del puesto 25 al 32 en el ranking mundial del uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación», recordó Frutos. «Perdemos posiciones en el campo tecnológico y dejamos de ser competitivos», advirtió.