Google
Dos personas navegan con su portátil con el logotipo de Google al fondo. GTRES

Google ha retirado 17.494 enlaces de Internet de sus resultados de búsqueda a raíz de las peticiones que ciudadanos le han hecho a la compañía, amparándose en la decisión de la UE a reconocer el llamado 'derecho al olvido' y que exige a Google a eliminar, bajo petición, resultados de búsquedas sobre esas personas. Se trata del 34% de las peticiones que ha recibido Google en seis meses, un total de 58.505, según reveló la compañía.

Estas peticiones se han recibido desde el 29 de mayo pasado, fecha en la que la Unión Europea ordenó a Google a que atendiera las peticiones. El dato de España de URL eliminadas es algo inferior a la media europea, que está en el 40,1%. En total, Google ha recibido de Europa 691.418 peticiones de eliminación de enlaces. Francia y Alemania, con un porcentaje de enlaces eliminados de cerca del 50% son las dos naciones que lideran la estadística.

Una italiana que pidió que se retirara el enlace un antiguo artículo periodístico sobre el asesinato de su marido logró su propósito

Según datos de la compañía californiana, la mayoría de las peticiones corresponden a perfiles de Facebook, a resultados del buscador de personas 'Profile Engine', a grupos de Google, a perfiles de Badoo y a vídeos de YouTube.

Google pone algunos ejemplos (ninguno de España) de peticiones recibidas en estos seis meses, para comprender mejor los motivos por los cuales acepta o no a borrar los resultados de la página. Así, cita el caso de una mujer italiana que pidió que se retirara un antiguo artículo periodístico sobre el asesinato de su marido, que incluía su nombre. Google aceptó la petición. Al igual que la víctima de una violación en Alemania, también sobre un artículo de prensa.

En cambio, la petición de un ciudadano italiano de que se borraran 20 enlaces a artículos recientes sobre su detención por delitos económicos no fue atendida, así como la de un británico que pidió que se quitaran cuatro enlaces a artículos sobre contenido "embarazoso" que él mismo subió a Internet.

Así empezó todo

En 1998, un ciudadano español, Mario Costeja González, publicó en un periódico dos anuncios sobre una subasta de inmuebles relacionada con un embargo por deudas a la Seguridad Social.

El hombre solucionó el embargo y el asunto quedó olvidado, pero doce años después descubrió que, al introducir su nombre y apellidos en Google, su nombre todavía aparecía vinculado a ese caso, lo que podía suponer un perjuicio para su reputación. Entonces decidió recurrir a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).