La decadencia del ingenio
La decadencia del ingenio. La decadencia del ingenio

Nombre: Jaime Rubio Hancock
Edad: 29
Blog: La decadencia del ingenio
Lugar de residencia: Barcelona
Edad del blog: Cinco años
Profesión / Estudios: Periodista. Licenciado en Periodismo

¿Por qué comenzaste a escribir tu blog?
Me pareció una buena forma de dar a leer lo que iba escribiendo.

¿Cómo elegiste su temática?
En realidad, no elegí nada. Comencé con cosas muy sesudas y muy aburridas de cultura y política, y poco a poco me fui dando cuenta de que los ruidos secos que oía eran los disparos de los lectores que se suicidaban, así que comencé a publicar cuentos y algún que otro texto absurdo.

¿Podrías recomendarnos 3 blogs en castellano? ¿y decirnos otros 3 que detestes? ¿por qué unos y otros?
En general, detesto esos blogs que escriben con prosa engolada, de editorial de diario, y que hablan de política tan serios que parece que se parodien a sí mismos.

En cuanto a los que me gustan, me sabe mal decir sólo tres, pero Fogonazos (http://fogonazos.blogspot.com) me parece imprescindible, Otis B. Driftwood (http://driftwood.librodenotas.com) es un gran tipo (aunque le guste Friends) y, según los últimos estudios, deseo plagiar tres de cada cuatro textos de La patata de la libertad (http://lapatatadelalibertad.blogspot.com).

¿Cuánto tiempo dedicas a mantener tu bitácora?
Muy poco. Y jamás en horario de trabajo. Para mí el trabajo es sagrado. En serio. Nunca se me ocurriría usar esas horas deliciosas en las que intento ganarme mi poco merecido sueldo en actualizar el blog o, peor, leer los blogs de otras personas.

O ir a tomar café. O leer la prensa. O quedarme dormido. O mirarme las uñas y preguntarme si algunas crecen más rápido que otras. O probar a hacer malabarismos con pelotitas de papel. Por cierto, es complicado porque pesan poco. Si lo sé es sólo porque algún irresponsable me lo ha contado, no porque lo haya probado.

¿Qué significa tu blog para ti? ¿qué te aporta?
Sobre todo es una forma fácil de que gente con poco criterio y mucho tiempo libre lea las tonterías que escribo. Simplemente me lo paso bien.

¿Sabes cuál ha sido el post de mayor éxito de tu blog? ¿sobre qué trataba?
Creo que El secreto de su éxito (http://jaime.antville.org/stories/1600488/). Sobre un empresario que confesaba haber construido su riqueza robando.

¿Qué opinas sobre que se cree un código de comportamiento en los blogs? ¿Cómo te comportas ante los comentarios de trolls?
Innecesario. Cada uno en su casa pone sus normas. Y si a alguien no le gustan, no tiene por qué ir. Aunque le inviten. En mi caso he tenido suerte con los trolls, pero eso ha sido fácil: el sistema de publicación que uso (el de Antville.org) obliga a registrarse para comentar y la mayoría de trolls prefiere el comentario anónimo.

¿Has establecido una relación personalmente con alguien a quien has conocido a través del blog?
No he conocido a nadie en tres dimensiones, pero sí que he cruzado unos cuantos mails y más de una conversación por msn o similares.

¿Cuál es tu blog favorito de los que participan en el concurso (además del propio)?
Fogonazos. http://fogonazos.blogspot.com

¿Ganas dinero con tu blog? ¿Esperas poder vivir de él algún día?
No. Ni tengo publicidad. Ni siquiera he colgado mi wish list de Amazon. No tengo las suficientes visitas como para que merezca la pena el esfuerzo y, de momento, tampoco me apetece. No tengo nada en contra de la publicidad y no me importaría ganar algún que otro millón de euros, pero sólo es un pasatiempo.

¿Podrías comentarnos alguna anécdota que te haya surgido a raíz de escribir en tu blog?
Hace más de dos años escribí un texto (http://jaime.antville.org/stories/932935/) en el que me reía de los "argumentos" de quienes están en contra del matrimonio entre homosexuales, usándolos para oponerme al matrimonio entre zurdos ("yo no tengo nada en contra de los zurdos, incluso tengo amigos zurdos, etcétera."). Aún recibo correos indignados de tipos que no entienden cómo puedo tener esas ideas del paleolítico y que me explican amablemente que no hay nada malo en ser zurdo.