Llega la era de las radios personalizadas
Llega la era de las radios personalizadas.

Bienvenidos a las radios personalizadas: emisoras que se nutren de tus gustos y de los de otros usuarios para emitir sus contenidos.

Los servicios on line suponen una nueva forma de escuchar la radio sin interminables cortes publicitarios ni repeticiones de temas comerciales. Éstas son algunas de las alternativas.

Pandora

El servicio más conocido es Pandora. En una pequeña aplicación ofrece la reproducción y gestión de nuestras emisoras (stations), así como la creación de otras nuevas. Sólo hace falta introducir un artista o una canción, y el sistema deducirá qué otras canciones y qué artistas nos pueden gustar. Podremos ir afinando el comportamiento del sistema de aprendizaje, indicándole si un tema nos gusta o no, mediante iconos flotantes.

El sistema se basa en la opinión de decenas de musicólogos, que analizan diversos matices de cada canción para clasificarla de forma tan precisa que esas características sean las que determinen si un tema se parece a otro y por lo tanto puede resultar interesante para el usuario.

Aunque el proceso es tedioso, su eficiencia es prodigiosa, sobre todo en los primeros minutos, en los que se da el efecto conocido como "gratificación instantánea": la canción o el artista que hemos elegido (incluso varias de ese mismo autor) se reproducirán en ese rango de tiempo inicial con mucha probabilidad.

Last.FM

Last.FM va mucho más allá de lo que ofrece Pandora. Su gran valor se encuentra en su red social; esa red se construye alrededor de AudioScrobbler, el pequeño software que se acopla a cualquier reproductor (Windows Media Player, Winamp, iTunes, Amarok, etc.) y que permite que el sistema de Last.fm aprenda qué es lo que nos gusta. Cuando escuchamos una canción, ese plug-in se activa –a no ser que lo desactivemos, claro– para registrar el tema y el artista, de forma que el servidor pueda construir un patrón de recomendación.

Lo mejor es que todos esos patrones se reúnen en una gran red de usuarios, cada uno con su página propia en el servicio, que pueden averiguar así quién tiene gustos afines y, por lo tanto, qué otros grupos que no conoce pueden ser interesantes.

El sistema de recomendación social de Last.fm no hace uso del análisis humano directo, sino que se nutre de dos grandes ventajas: el feedback, o interacción de los usuarios, y la red social, que deduce, poco más o menos, que si a mí me gustan los grupos A y B, y a otro usuario le gustan A y C, es muy probable que a mí me guste C.

Mystrands

Mystrands es una empresa española que triunfa en la red, en la que la tecnología es clave. Su red social es la más versátil: cada usuario cuenta con un blog personal integrado, además de una sección de mensajes y un registro de las canciones escuchadas.

Este registro funciona de una forma idéntica a Last.fm. La diferencia es que en MyStrands esas recomendaciones se muestran con vistas a su compra y, aunque se pueden escuchar fracciones de 30 segundos, su faceta de radio on line es menos potente.

No obstante, MyStrands cuenta con una radio Flash de autores independientes llamada Indie Radio, que igualmente puede descubrirnos nuevos talentos.

Los costes: Con alguna dificultad

Aunque son muchas las virtudes de estos sistemas, la industria musical no ha tardado en querer beneficios a costa de las radios on line.

Hasta la fecha, las tarifas se manejaban de forma que la emisión de miles de canciones era económicamente permisible para estos servicios, pero el nuevo régimen de pago que la industria quiere imponer podría imposibilitar a estas emisoras afrontar los costes, y acabarían en el olvido.

Los responsables de estos servicios ya se han manifestado en contra de estas medidas, propiciadas por las discográficas y las sociedades protectoras de los derechos de autor, mientras que las radios on line sólo piden que esas alternativas tecnológicas nos beneficien a todos.