Michirones de Cartagena
Una tapa de michirones para comer con palillos no con cuchara. WIKIPEDIA/Tamorlán

La gastronomía de Cartagena muestra platos sabrosos y sin complejos. Y lo hace mezclando huerta y mar. La base fundamental son los productos del mar, del Mediterráneo o del Mar Menor. La otra parte básica, los productos de su huerta.

Los salazones son la más antigua de las recetas. Ya en la edad de bronce se conservaba así el pescado. Fenicios y romanos extendieron su aplicación a varios pescados. Así se elaboran y degustan atún, mújol, bonito, sardinas, anchoas, maruca o corvina, acompañados con guisantes frescos o tomates.

Los exploradores son empanadillas rellena de carne y huevo rebozadas con azúcar

La lonja de pescados está muy bien abastecida: meros, doradas, dentón, mújol, boquerones, langostinos, almejas, gambas, chanquetes, etc. Ya en la mesa, destaca el pulpo a la cartagenera, un pulpo pequeño de roca que se prepara en las grandes planchas.

El arroz se fusiona con los frutos del mar. Es el caldero: arroz y pescado de roca o morralla para dar sabor, con dorada o mújol para acompañar. Se sirven la ración de pescado por un lado y el arroz por otro y se acompañan ambos de alioli.

Para seña de identidad gastronómica de Cartagena, los michirones, un guiso con alubias, chorizo, jamón, tocino, patatas y guindillas. No son cosa de cuchara sino de palillos porque se suelen tomar a modo de tapa.

Sorprendentes son los exploradores, que juegan al contraste dulce-salado. Son una variante de empanadilla rellena de morcón y huevo o de carne picada y rebozada con azúcar glas. Y para acabar, un asiático, un café que se prepara con leche condensada, brandy y Licor 43. Empezó a servirse a comienzos del siglo XX, ante la demanda de los marineros asiáticos.

Fuente: Guía Repsol. Rutas, mapas, restaurantes … ¡Planifica con nosotros tu viaje!