Ibiza
Dalt Vila, la parte más antigua de Ibiza. WIKIPEDIA/Forbys

Ibiza ya existía mucho antes de que se hiciera famosa en todo el mundo por los destellos de las fiestas que se extienden más allá del alba. Existía y existe. En realidad, la mejor Ibiza es la que luce al sol.

Sus 570 kilómetros cuadrados concentran tal diversidad patrimonial y riqueza natural que en 1999 la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad. De entre sus muchos atractivos, entresacamos algunos que por si solos ya justifican una visita Ibiza.

Dalt Vila, la ciudad alta o recinto amurallado
Es el área que engloba la mayoría de los puntos de interés de este destino lleno de historia. La mejor forma de adentrarse en ella es a través del portal de Ses Taules, construido a finales del siglo XVI. Antiguamente, el foso se salvaba a través de un puente levadizo de madera que con los años pasó a ser de obra. Pasado el portal llegamos al Patio de Armas y desde aquí a la plaça de Vila, llena de coquetos restaurantes, galerías de arte y tiendas de artesanía –en verano, claro–.

Los baluartes: así se construyeron las murallas
Acostumbrada a numerosas invasiones, desde la púnica hasta la árabe, la ciudad reforzó a partir de 1235, año de su reconquista, las defensas hasta ofrecer la versión que hoy conocemos. En el siglo XVI, Felipe II la convirtió en el baluarte mejor defendido del Mediterráneo occidental. El baluarte de Sant Pere ha sido transformado en museo para explicar al visitante cómo se llevó a cabo esta construcción inmensa. En el baluarte de Sant Jaume está representada la tecnología militar de los siglos XVI al XVIII: cañones, morteros, mosquetes, espadas, etc.

La catedral
Su construcción se remonta al año 1235, cuando las tropas cristianas tomaron la isla. Es una catedral del gótico catalán, aunque la nave es de estilo barroco. Se puede ver desde casi cualquier punto de la ciudad, y de cerca no decepciona. Antes de entrar, rodeamos el campanario para llegar, por el exterior, a la zona de las vidrieras, que llenan de color por dentro el altar mayor. Las vistas de la ciudad desde aquí son espectaculares.

La cueva de los contrabandistas
La cueva de Can Marçà, a 20 kilómetros al norte de la capital, tiene más de 100.000 años de antigüedad. Destacan las espectaculares estalactitas y cavidades iluminadas para el visitante. Los contrabandistas escondían aquí las mercancías con las que traficaban izándolas desde una abertura situada a diez metros sobre el mar.

La necrópolis de Puig des Molins
El impresionante yacimiento de Puig des Molins habla de los orígenes fenicios de la ciudad a través del que fue su cementerio. Es la necrópolis púnica más grande del mundo, con más de 3.000 tumbas, sarcófagos, ajuares, amuletos de barro cocido y capillas subterráneas. A su lado, otro yacimiento importante, el de Sa Capelleta, con restos púnicos, enterramientos romanos y numerosos vestigios de época islámica.

El nuevo Museo de Arte Contemporáneo
El renovado MACE, Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza, volvió a abrir sus puertas en 2012 después de cinco años de obras. Ocupa un edificio militar de 1727 en el baluarte de Sant Joan, sobre el portal de Ses Taules, y una moderna ampliación. Es uno de los museos de arte contemporáneo más antiguos de España.

Fuente: Guía Repsol. Rutas, mapas, restaurantes … ¡Planifica con nosotros tu viaje!