Toledo
La ciudad del Tajo desde el Mirador del Valle. FLICKR/científico

Para tener la mejor panorámica de un lugar hay que salir de él, tomar perspectiva. Es lo que hay que hacer para ver bien Toledo: salir de la ciudad, detenerse y volver la vista atrás. Conviene hacerlo en la Carretera de Circunvalación, o Ronda del Valle, que ofrece las mejores vistas de Toledo.

La mejor opción es tomar el Paseo de la Rosa, pasando por el Hospital Provincial de la Misericordia; se entra así en la Ronda del Valle. Lo mejor es localizar, con la ayuda de un mapa, edificios emblemáticos de Toledo como la Catedral Primada, el Museo de Santa Cruz, la iglesia de los Jesuitas, la iglesia de San Román, las murallas o el monasterio de San Juan de los Reyes.

Entre los que realmente merecen la pena, destaca la iglesia de Santo Tomé, que alberga una de las obras maestras del Greco, el monumental cuadro El entierro del señor de Orgaz. También cabe destacar la Mezquita del Cristo de la Luz y la Puerta de la Bisagra.

La mejor panorámica sobre Toledo tal vez se disfruta desde la balconada-mirador de la ermita de la Virgen del Valle, del siglo XVII. Abajo, discurre el Tajo, con puntos de interés como el Puente de Alcántara, de origen romano, el embarcadero con la Casa del Diamantista o el Puente de San Martín, que marca el acceso a la antigua judería.

Fuente: Guía Repsol. Rutas, mapas, restaurantes … ¡Planifica con nosotros tu viaje!