Alan Mathison Turing
El matemático Alan Turing GTRES

El británico Alan Turing, considerado el padre de la informática moderna y que ayudó a descifrar el código Enigma alemán durante la Segunda Guerra Mundial, recibió este martes un indulto póstumo tras haber sido condenado en 1952 por ser homosexual.

Turing debe ser recordado por su legado a la ciencia"A sugerencia del Gobierno, que actuó impulsado por una petición popular, la reina Isabel II ha concedido el perdón a Turing, que para no cumplir su condena de 61 años por prácticas homosexuales fue castrado químicamente. El matemático murió en 1954, a los 41 años, envenenado con cianuro. Aunque el forense determinó suicidio, su familia y biógrafos siempre han mantenido que se trató de un accidente.

"Alan Turing fue un hombre excepcional con una mente brillante", afirmó este martes el ministro de Justicia, Chris Grayling. "Su brillantez se puso de manifiesto durante la Segunda Guerra Mundial, donde fue fundamental para descifrar el código Enigma, contribuyendo así a poner fin a la guerra y a salvar miles de vidas", añadió antes de reconocer que el indultado "merece ser recordado y reconocido por su legado a la ciencia".

Descifrando Enigma

La máquina de cifrado Enigma, inventada por el ingeniero alemán Arthur Scherbius en los años 20, fue popularizada por los nazis, que la utilizaron para codificar mensajes durante la guerra contra los aliados en Europa (1939 - 1945). Por ello, el Gobierno de Winston Churchill organizó un gabinete de expertos en la mansión de Bletchley Park, a 80 kilómetros al norte de Londres, para que descifraran la pauta de encriptación de la máquina y así adelantarse a los movimientos de los alemanes, algo que finalmente se consiguió y permitió adelantar unos años, según los expertos, el fin de la guerra. Entre esos matemáticos, criptógrafos, jugadores de ajedrez y expertos en crucigramas estaba Alan Turing. Pero poco después de su éxito, tras un robo en su casa, tuvo que reconocer que mantenía relaciones con otro hombre.

El perdón a Turing (Londres, 1912) culmina una campaña de varios años, apoyada por científicos como Stephen Hawking y que también incluyó una proposición de ley presentada en la Cámara de los Lores por el liberaldemócrata John Sharkey. En septiembre de 2009, el entonces primer ministro, el laborista Gordon Brown, ya se disculpó públicamente por la condena a Turing, que fue acusado en la época de "grave indecencia".