Burros taxi en Mijas
Unos niños junto a una parada de burros taxi de Mijas. AYTO. MIJAS

El sol, la playa o los espetos son indudables atractivos turísticos de la Costa del Sol. Pero si hay que elegir un gancho turístico genuino y único, esos son los 'burros taxi' de Mijas que han cumplido medio siglo y, sin perder un ápice de su identidad, ahora se pueden reservar por Internet.

Esta singular forma de pasear a los turistas en un “taxi” que no entiende de subidas del precio de la gasolina, ni de taxímetros o aire acondicionado, cumple ahora medio siglo de vida. 50 años en los que la imagen de Mijas se ha asociado indisolublemente a estos dóciles animales que han impulsado la economía de la zona y generaron una nueva actividad empresarial.

Los burros han impulsado la economía de la zona y generado nueva actividad empresarialCorría mediados de la década de los 60 cuando los mijeños vieron cómo las calles se poblaban de foráneos con ganas de disfrutar del sol, la gastronomía y de interesarse por todo aquello que les acercaba a una cultura distinta.

Ahí nació, sin quererlo y por azar, la figura de los burros taxi. Y es que, al atardecer, los rincones de Mijas acogían una curiosa estampa donde los agricultores que volvían con sus burros de la sierra se entremezclaban con alemanes, ingleses o franceses, cámara en mano.

Ellos no podían reprimir el deseo de fotografiarse con uno de estos animales y los agricultores de Mijas ofrecieron más: dar paseos en burro. Pronto se dieron cuenta de que la propina que recibían era mucho más alta que el jornal de todo el día.

Un negocio heredado de padres a hijos

Antonio Jiménez, 48 años, tiene una flota de seis burros de montura y dos carritos, en total, ocho licencias y matrículas que hacen las delicias de decenas de visitantes. Como en el resto de casos, se trata de un negocio heredado de padres a hijos y oferta rutas desde 10 euros. Jiménez dice que la crisis también se ha notado en este sector y la demanda para darse una vuelta en burro taxi no es la misma que hace unos años.

La crisis se ha notado y la demanda no es la misma que hace unos añosMijas cuenta con 52 licencias y 17 carritos de burros repartidos a día de hoy entre nueve propietarios. Ellos son los valedores y los encargados de mantener esta tradición única en la costa española.

El servicio de burro taxi se puede reservar in situ pero también a través de Internet gracias a varias páginas web tanto de propietarios de licencias, como de touroperadores para que el turista llegue a Mijas y tenga reservado su pollino.  Así, websites como  Burrotaxi, Burrostaxidemijas o Visitacostadelsol detallan horarios, precios e itinerarios para cerrar un paquete turístico por Mijas.

Un paseo en burro taxi por Mijas permite descubrir los encantos de este pueblo de fachadas blancas, a mitad de camino entre la sierra y la zona costera.

El punto de partida es la plaza de la Virgen de la Peña y, desde ahí,  el itinerario más demandado es el que discurre por el casco histórico del municipio. Son calles empedradas donde el burro avanza a su ritmo, portando al turista entre casas encaladas de blanco inmaculado, adornadas con coloridos maceteros, que se alternan con tiendas de artesanía. Un embrujador paseo que alcanza su punto álgido en la calle Málaga y discurre junto al Carromato de Max.

Medio siglo de existencia en el que el burro cambió la vida de los mijeños.