¿Qué tener en cuenta antes de comprar un coche usado?

  • El mercado de segunda mano ya mueve tanto dinero como el de coches nuevos, pero la mitad de las ventas corresponden a coches de diez años.
  • Una de las claves es detectar los posibles problemas que pueden tener estos vehículos tan antiguos.
  • El portal Coches.com ha elaborado una lista de consejos para los compradores.
  • El vehículo usado es ya la primera opción de compra para el 73%.
Imagen de archivo de coches usados en venta.
Imagen de archivo de coches usados en venta.
EFE/ARCHIVO

Hace unos años que en España se ha dado la vuelta a la tortilla por la complicada situación económica y ya se venden más coches usados que nuevos.

Exactamente, 2,3 coches usados por cada uno nuevo (en 2012 se vendieron 1.576.304 usados frente a 699.589 nuevos). Y en 2013 la previsión es acabar con 1.642.000 coches de segunda mano vendidos, un 4,1% más (el primer trimestre acabó con una subida del 6%).

El mercado de segunda mano ya mueve tanto dinero como el de coches nuevos, pero casi la mitad de las ventas (un 47%) corresponden a coches con más de diez años.

El motivo, que el acceso al crédito sigue siendo muy complicado y el Plan PIVE 2 no incluye KM 0 ni usados de hasta cinco años. De ahí que la gente busque últimamente coches baratos que se puedan pagar fácilmente al contado.

La alta demanda de estos coches ha provocado que hayan subido su precio un 17% en los dos últimos años, hasta los 3.204 euros de media, según informan los concesionarios.

Son coches antiguos, y pueden tener problemas graves. Además, el 60% de las transacciones son entre particulares, lo que resta garantías. Por eso resulta clave identificar los coches con problemas.

El portal Coches.com ha recopilado una serie de consejos para ayudar a descubrir esos posibles fallos. El primer paso es hacer una serie de preguntas clave al vendedor, que nos pueden poner en la pista de si el propietario oculta algún detalle.

Después resulta clave comprobar que los papeles están en regla, que se ajusta a los kilómetros que realmente marca y que no ha tenido un accidente grave. Con este decálogo se pueden localizar problemas graves:

Diez aspectos clave a tener en cuenta antes de comprar

1. Arranque. Un coche con inyección electrónica debe arrancar de inmediato. Si el coche no lo hace o el ralentí es estable (la aguja de las revoluciones se mantiene en un punto y no oscila), puede haber problemas graves de diversos tipos que impliquen un futuro desembolso importante de dinero (el sistema de alimentación, falta de compresión en algún cilindro, etc).

2. Dirección. Ya en marcha, comprueba que la dirección vuelve a ponerse recta cuando giras. Utiliza un viejo truco: cuando vayas en línea recta (a unos 80 km/h), suelta el volante y comprueba que el coche no se va hacia algún lado. En parado, gira el volante del todo a un lado y otro para comprobar que no se oye ningún chasquido (síntoma de un problema grave). Si es asistida, comprueba que no cuesta más girar hacia un lado que a otro.

3. Transmisión. La transmisión es el sistema que trasmite la fuerza del motor a las ruedas (por un conjunto de engranajes). Si al girar y acelerar suena un chasquido es síntoma de algún problema. Hay que prestar atención a las juntas de goma que hay antes de su unión con las ruedas y a posibles pérdidas de aceite en la zona donde se une con la caja de cambios.

4. Suspensión. Los amortiguadores son claves en la seguridad vial. No solo evitan que el coche rebote sin control por la carretera, sino que mantienen los neumáticos en contacto con el suelo y controlan las oscilaciones de la carrocería.

Para conocer el estado de los amortiguadores hay un truco: empujar con fuerza sobre el coche, justo encima de cada rueda. Cuando llegue al punto de máxima compresión, suelta y comprueba qué ocurre. Si al volver hay un rebote es síntoma de que los amortiguadores no están muy bien.

Estarán en mal estado y necesitarás cambiarlos si por un lado percibes que se producen oscilaciones al conducir o si observas manchas de aceite al mirar detrás de las ruedas. Por otra parte si al frenar en seco el vehículo se hunde más hacia la parte frontal, se desvía hacia los lados o es difícil de dominar. Y finalmente,  si al conducir el volante vibra, aunque el pavimento esté en buen estado. Si vas por baches y notas que las ruedas rebotan demasiado, también es síntoma de que deberían cambiarse.

5. Escape. El color del humo que sale por el tubo de escape implica diferentes problemas. Un humo azul indica consumo de aceite (motor desgastado y arreglo muy caro), si es blanco significa que falta carburante en la combustión y si es negro que consume demasiado combustible. Los arreglos son menos caros en estos dos últimos casos.

6. Faros. Comprueba que todas las luces del coche funcionan (posición, largas, cortas, antiniebla, marcha atrás e intermitentes). Si no lo hacen, puede ser desde una bombilla o un fusible (poca cosa) a un fallo en la centralita de luces. Si la intensidad no es constante, puede deberse al alternador o al cableado.

7. Líquidos. Los líquidos de los coches son la sangre de su mecánica. Pregunta cuándo se realizó el último cambio y si tiene papeles o facturas que lo atestigüen. Cambiarlos es barato, pero solucionar los problemas que puedan ocasionar es más caro.

El aceite no debe estar ni muy negro ni muy viscoso. El líquido de frenos, si está en mal estado estará muy oscuro. En cuanto al líquido anticongelante, hay diferentes colores en función de las marcas, así que conviene comprobar que el nivel es el adecuado. De no ser así, podría indicar una fuga.

8. Cambio. Las marchas no deben tener holguras entre ellas y deben entrar con suavidad.  En punto muerto, pisa el embrague. Si hace ruido quizá haya que cambiar el líquido de la caja de cambios. Un truco para comprobar el estado del embrague es poner el freno de mano, meter la segunda marcha e intentar empezar la marcha. Si no se cala, el embrague está desgastado y habrá que cambiarlo pronto.

9. Frenos. Si te dejan probar el coche, frena con contundencia. Si el coche se va hacia un lado, hay problemas en discos o pastillas. Hay más trucos para detectar problemas con los frenos. Es importante que compruebes que el ABS funciona (el arreglo es más caro). Para ello, lo mejor es probarlo por un camino de tierra a poca velocidad y frenar a fondo. Si el pedal no vibra, es que el ABS está averiado. Cuando el coche sea tuyo, hay consejos para mantener los frenos en buen estado.

10. Climatización. Comprueba también que el aire acondicionado expulsa aire frío en menos de un minuto. Puede que necesite una recarga de líquido (en torno a 50 euros) o que haya fugas  en el circuito (un arreglo más caro).

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