Botillo
El botillo, un plato contundente y básico en la cocina del Bierzo. FLICKR/jlastras

Singular y tradicional, la cocina de El Bierzo gira en torno al cerdo, siendo el botillo –despiece del animal condimentado y embutido en las tripas– su manjar más emblemático y sabroso. Se sabe poco de su origen, aunque las teorías más aceptadas lo vinculan a los monjes que habitaron hace siglos algunos de los cenobios de la ruta, como los de San Andrés de Espinareda o Santa María de Carracedo. Un producto de raíces medievales muy unido a esta tierra, la Tebaida Berciana, e ideal para acompañar con los caldos de la Denominación de Origen Bierzo.

Tradición minera

La ruta comienza en Bembibre (salida 364 de la A-6). El viajero recibe la bienvenida al Bierzo Alto con un emblemático monumento reproducción de una galería minera. En sus calles, la ciudad (segunda en importancia de El Bierzo tras Ponferrada) perdura la esencia de su origen como caserío astur repoblado en la época de Alfonso IX.

En las calles de Bembibre perdura la esencia de su origen como caserío asturLa avenida de Castilla lleva al santuario del Ecce Homo reconstruido en el siglo XIX, mezcla de barroco y neoclásico elemental. A un paso se encuentra el barrio de La Villavieja, que conserva los cimientos de la fortaleza que mandó construir el conde Gatón (s. IX).

La iglesia de San Pedro, la Plaza Mayor y un interesante conjunto de edificios modernistas completan el recorrido por el casco histórico del municipio, que cuenta también con una atrayente oferta de ocio activo en el cercano Parque Aventura La Devesa.

Tierra de castros y lobos

En el discurrir de la ruta, desde la A-6 se toma la LE-643 hacia Toreno, en pleno valle del Sil. Su abandonada estación de tren y el trazado ferroviario son señal de que el viajero se adentra en el mundo de la minería del carbón.

Castros romanos y celtas en Toreno, donde el Sil arrastraba oroLa revolución industrial de principios del siglo XX transformó para siempre la vida de esta villa, rodeada de castros celtas y romanos donde el Sil arrastraba pepitas de oro.

Siguiendo su cauce por la CL-631, nos adentramos en el corazón de los Ancares leoneses, reserva de la biosfera por la Unesco donde sobreviven urogallos, lobos, nutrias, águilas reales, corzos y jabalíes.

Allí se encuentra el castro de Chano, un yacimiento arqueológico con restos de un poblado de la Edad de Hierro y construcciones celtas típicas denominadas pallozas. A sus pies se alza un área temática con réplicas de primitivas edificaciones, así como el museo etnográfico La Palloza.

La ruta culmina en Cacabelos, referencia en el Camino de Santiago FrancésLa zona, con merenderos y aparcamiento, es perfecta para iniciar alguna de las múltiples rutas existentes. El valle de Ancares queda en el camino hacia Vega de Espinareda (LE-716), donde se organizan visitas al antiguo cenobio benedictino de San Andrés.

La ruta culmina en Cacabelos (LE-712), punto de referencia en el Camino de Santiago Francés por sus numerosos centros asistenciales y a la hospitalidad de sus gentes.

Además, los aficionados al enoturismo disfrutarán con las numerosas bodegas de esta villa, sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bierzo, y visitando el Museo del Vino o la Feria del Vino, que se celebra a principios del mes de mayo desde hace ya 18 años.

Lo que hay que saber

  • Bembibre
    El Festival de Exaltación del Botillo es considerado fiesta de interés turístico nacional y tiene lugar en Bembibre en febrero.
  • Ponferrada
    Durante la primera quincena de marzo, Ponferrada acoge las Jornadas de Pinchos del Botillo.
  • Visita obligada
    Los Ancares Leoneses, territorio declarado reserva de la biosfera por la Unesco, es una zona de difícil acceso en la que sobreviven urogallos, lobos, nutrias, águilas reales, corzos y jabalíes.
  • Mejor época para la ruta
    Aunque El Bierzo es un lugar especial durante todo el año, es en primavera cuando los colores de la naturaleza se adueñan de la región y la convierten en un verdadero espectáculo para los sentidos.