Pablo Soto
Pablo Soto durante una entrevista realizada en 2009. GTres

Hace exactamente un año, el 19 de diciembre de 2011, el programador Pablo Soto salió airoso de la disputa legal que ha mantenido con algunas de las discográficas más poderosas del mundo y su patronal en España. Sony, Warner, Universal, EMI, y la patronal Promusicae le habían reclamado 13 millones de euros por lo que consideraban una infracción de propiedad intelectual y competencia desleal. El Juzgado de lo Mercantil nº 4 de Madrid desestimó íntegramente la demanda y condenó en costas a las demandantes. Ahora, serán las discográficas las que tendrán que pagar a Soto.

Sin embargo, las discográficas no se rindieron y recurrieron la absolución de Pablo Soto, a quien acusan de violación masiva de derechos de autor por crear sistemas de intercambio de archivos 'peer to peer' (P2P) como ManolitoP2P y Blubster. Ahora, cuando dicho recurso está a punto de resolverse, surgen nuevas complicaciones para el joven programador. El abogado de Soto, David Bravo, ha denunciado irregularidades en el proceso.

Se han presentado las grabaciones del juicio para que se compruebe si coinciden con las notas encontradas En primer lugar, tal y como puede leerse en el blog de Pablo Soto, se ha encontrado "un escrito de conclusiones del juicio presentado por las demandantes en el que por error se mantenían determinadas notas en las que parecían darse instrucciones a los peritos sobre lo que debían contestar, lo que tenían que omitir e incluso las excusas y justificaciones que debían dar a las preguntas de los letrados del demandado".

David Bravo ha informado de que "se han presentado las grabaciones del juicio" para que se compruebe si coinciden con las notas encontradas en el citado escrito —probablemente traspapelado y no pensado para leerse en el juicio—. Desde este momento, "serán los juzgados los que habrán de calificar estos hechos, si deben tenerlos o no como ciertos y su trascendencia legal".

El abogado especialista en propiedad intelectual también ha querido señalar la circunstancia de que el juez encargado del caso ha sido contratado por la parte demandante como profesor de un Máster de Propiedad Intelectual de la Universidad Autónoma de Madrid. El citado Máster "está dirigido por uno de los letrados firmantes de la demanda contra Soto, […] siendo también profesores junto al magistrado los tres letrados que forman el equipo jurídico de las demandantes así como quien representó legalmente en el juicio a una de las discográficas".

Aunque David Bravo asegura que confían en la imparcialidad del juez, también indica que "son colaboradoras del Máster del que es profesor el Magistrado ponente que resolverá el recurso de las majors, tres de las cuatro discográficas que recurren la sentencia favorable a Pablo Soto".

También es preciso señalar que tanto el documento traspapelado como los abogados vinculados a la Universidad Autónoma de Madrid pertenecen al bufete Bercovitz-Carvajal, que ya no se encarga del caso, puesto que las discográficas dejaron su representación en manos del bufete Sol Muntañola.