Neumáticos
Serán los Estados miembros los responsables de hacer cumplir la legislación y de sancionar su incumplimiento. EFE

Con motivo de la inminente llegada de la nueva etiqueta energética europea informativa, el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), en colaboración con el fabricante de neumáticos Michelin, han realizado un estudio donde se comprueba que un neumático clasificado con  el etiquetado de la Clase A de eficiencia energética son capaces de frenar hasta 18 metros antes que otro de categoría G, la peor categoría.

Los neumáticos de categoría A aportan  un ahorro de combustible del 7,5%, 0,5 litros a los cien Según el estudio, los neumáticos de categoría A aportan al conductor un ahorro de combustible del 7,5%, lo que se traduce en 0,5 litros por cada cien kilómetros recorridos, tomando como referencia un automóvil que tiene un consumo de combustible de 7 litros por cada cien kilómetros recorridos.

El RACC y Michelin explicaron que esta nueva etiqueta europea, que será de obligado cumplimiento desde el próximo jueves 1 de noviembre, ofrece información del neumático en los campos del impacto sobre el consumo de combustible, en relación con la frenada en suelo mojado y el ruido exterior de rodadura.

Respecto a emisiones, la Comisión Europea estima que las mejoras de los neumáticos respecto a la resistencia a la rodadura que se alcanzarán a partir de la introducción de la etiqueta, tienen el potencial de reducir las emisiones de CO2 en 20 millones de toneladas al año.

Mejorar la elección de los neumáticos adecuados

Las dos entidades destacaron que el objetivo de este estudio es conseguir que el usuario disponga de información sobre la nueva normativa comunitaria y mostrar los resultados de los ensayos en laboratorio que evalúan las prestaciones de los nuevos modelos de ruedas.

La nueva normativa europea afectará a turismos, vehículos comerciales, 4x4, camiones, autocares y autobuses. La nueva normativa europea se aplicará a los turismos, vehículos comerciales, todoterrenos, camiones, autocares y autobuses y no afecta a los neumáticos clasificados como recauchutados, con clavos, off-road, competición y colección.

Entre las conclusiones de este análisis destaca que el nuevo sistema de etiquetado favorecerá la compra de neumáticos más eficientes y seguros, aunque este sistema de etiquetado no incluye un aspecto importante como es la vida útil del producto. "La durabilidad del neumático tiene un impacto directo en la economía de los conductores", añadieron ambas entidades.

Asimismo, indicaron que un neumático A en eficiencia energética y en adherencia en mojado puede pasar a una calificación G si las presiones que lleva no son las aconsejadas.

Por ello, el RACC y Michelin recomiendan al usuario exigir información del etiquetado y sobre otros aspectos relevantes, como la duración del neumático, la adherencia en curva y la eficacia en suelo seco.

Sanciones a los fabricantes

El nuevo etiquetado europeo impone, además, unos mínimos que deben ser cumplidos por los fabricantes de neumáticos. A partir de noviembre de 2012 no se podrán fabricar neumáticos G en eficiencia energética, ni F o G en agarre en mojado, y a partir de noviembre de 2014 no se podrá vender ningún modelo de este tipo.

A partir de noviembre de 2012 no se podrán fabricar neumáticos G en eficiencia energética, ni F o G en agarre en mojado La otra fecha señalada de mejoras es noviembre de 2016, a partir de la cual no se podrán fabricar neumáticos F en eficiencia energética, y no podrán estar a la venta a partir de noviembre de 2018.

El etiquetado conlleva un control del cumplimiento de la normativa, cuyas infracciones serán castigadas con sanciones contempladas en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

Las infracciones podrán calificarse como leves, con sanción de hasta 3.005,06 euros, graves hasta 15.025,30 euros, y muy graves hasta 601.012,10 euros, atendiendo a los criterios de riesgo para la salud, posición en el mercado del infractor, cuantía del beneficio obtenido, grado de intencionalidad, gravedad de la alteración social producida, generalización de la infracción y reincidencia.