Cuevas de Campanet, el tesoro oculto de la Tramontana

  • Su estado es excelente porque no se han visto afectadas por la mano del hombre.
  • El recorrido tiene 400 metros de largo y una profundidad media de 50 metros.
  • En plena Sierra de la Tramontana destaca Ses Fonts Ufanes.
Las Cuevas del Campanet destacan por su excelente estado de conservación.
Las Cuevas del Campanet destacan por su excelente estado de conservación.
covesdecampanet.com

Campanet se encuentra en el corazón de la Sierra de la Tramontana, cordillera que ocupa la parte norte de la isla de Mallorca. Sus cuevas llaman la atención del visitante por la riqueza de sus formaciones calcáreas. Su historia comenzó con la búsqueda del líquido más preciado, el agua.

Los habitantes de Campanet conocían la existencia de un pequeño agujero de no más de 15 centímetros de diámetro en el alto de Sant Miquel, en las afueras del pueblo. Cuando alguien acercaba la cara al mismo, este notaba una corriente de aire fresco en el rostro. En 1945, los propietarios de la finca quisieron buscar agua para transformar un terreno de secano en otro de regadío. El encargado de la finca se acordó del agujero y pensó que ese aire fresco debía ser la señal de la existencia de una corriente subterránea.

Dicho y hecho, se amplió el agujero para permitir la entrada de una persona adulta y lo que siguió fue el descubrimiento de las Cuevas de Campanet. El recorrido, que se puede hacer sin dificultad, tiene 400 metros de longitud, con una profundidad media de 50 metros.

A lo largo de este recorrido, se suceden salas bautizadas con nombres como la Sala Romántica, la Sala del Lago, el Castillo Encantado, la Sala de la Palmera y la Cascada Sonora. El paso del agua durante millones de años ha sido responsable de la gran finura y riqueza de los depósitos calcáreos: las conocidas estalactitas y estalagmitas. En este sentido, las Cuevas del Campanet destacan por su excelente estado de conservación, ya que no se han visto tan afectadas por la mano del hombre como otros sitios.

Los buitres negros, los mejores vecinos

Campanet es un pueblo que conserva la esencia mallorquina, con sus posadas y casas tradicionales. Es tan gratificante una visita a la iglesia de Sant Miquel, del siglo XIII, como a los distintos artesanos que mantienen oficios como el de trabajar el vidrio o fabricar las famosas espardenyes.

También se pueden realizar excursiones por toda la sierra de la Tramontana. Entre las principales atracciones naturales, destaca Ses Fonts Ufanes, un fenómeno hidrológico que consiste en el surgimiento espontáneo de fuentes en el suelo después de fuertes lluvias.

Otro lugar de interés es el Centro de Conservación de la Vida Silvestre Mediterránea, que pertenece a la red europea que lucha por mantener la población autóctona de buitres leonados. Aquí se organizan visitas a sus instalaciones y, además, se puede ayudar como voluntario para vigilar que los turistas no molesten a las aves o para reparar las jaulas, una actividad perfecta para aprender a respetar la naturaleza.

De Alcudia a Formentor, una costa salvaje

Campanet se encuentra cerca de algunos de los parajes más singulares del litoral mallorquín, como el Puerto de Alcudia, el Puerto Pollensa y el Cabo Formentor. La visita a este último es imprescindible si se quiere disfrutar de una de las vistas más espectaculares de la costa de Mallorca y hacer las mejores fotografías para sorprender en la vuelta a casa.

En toda la zona se pueden encontrar restaurantes para saborear especialidades como la sobrasada, los molls (salmonetes fritos), el saïm (manteca de cerdo) y, por supuesto, una buena ensaimada. En Pollensa, en el Hotel Spa Son Brull, está el restaurante 3/65 (tel.: 971 535 353), que propone una combinación entre los productos mallorquines y los del resto del Mediterráneo. Para disfrutar de una caldereta de langosta, hay que ir al Miramar, situado desde 1871 en el Paseo Marítimo de Puerto de Alcudia (tel.: 971 545 293).

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