Paracaidismo en Empuriabrava
En el aire, en plena caída; abajo Empuriabrava. Skydiveempuriabrava.com

Se pueden sentir pocas emociones más intensas que las que proporciona un salto en paracaídas, en el que la vertiginosa caída libre se combina con un suave vuelo. En el caso de Empuriabrava, esto se puede experimentar mientras se disfruta de una panorámica inmejorable de una parte de la Costa Brava.

Los saltos en paracaídas tienen en Empuriabrava uno de los lugares de mayor tradición en España. Ascender hasta los 4.000 metros y saltar al vacío, ya sea solo o en tándem, es una experiencia inolvidable pero no irrepetible. Son muchos los que quieren volver a sentir la adrenalina de descender en caída libre.

Las personas que quieren saltar por primera vez en paracaídas lo hacen en tándemLas personas que quieren saltar por primera vez en paracaídas lo hacen en tándem. En este salto, un instructor profesional con miles de horas de vuelo va enganchado al alumno y le guía durante el trayecto.

La actividad se inicia a 4.000 metros de altura, y al salto le sigue un minuto de caída libre a 200 km/h. A 1.500 metros, el monitor abre el paracaídas y se inicia un vuelo más tranquilo que puede durar hasta cinco minutos.

Skydive Empuriabrava es uno de los centros profesionales de paracaidismo de referencia. Ofrece estos cursos tándem, para los que solo hay unas limitaciones físicas: la altura mínima es de 1,20 metros y el peso ha de estar entre 35 y 90 kilos. Si el salto se realiza en invierno, conviene abrigarse con dos jerséis, uno de ellos polar, guantes y ropa cómoda que facilite los movimientos.

Una rutina que lleva a saltar en solitario

Skydive Empuriabrava ofrece también el PAC (curso de Progresión Acelerada en Caída libre). En el mismo, después de un salto inicial en tándem, se pueden realizar siete saltos más en solitario, siempre con la supervisión de dos instructores. Los dos saltarán enganchados al cliente, pero en cada salto irán dándole mayor libertad, hasta dejar que salte en solitario.

Hay que ver el Parque de Aiguamolls y las ruinas de EmpúriesEn cada salto, se añade un minuto más de caída libre. Durante el proceso, se aprenden las técnicas de control de la estabilidad, altura, apertura y manejo del paracaídas, así como las maniobras en caída libre, como giros, volteretas y derivas. Los siete niveles del curso son grabados por un sistema digital de vídeo aire-aire, con el que se puede evaluar la progresión.

Otra opción si no se tiene demasiado tiempo es el curso Mini PAC. Combina un salto en tándem con uno en solitario, siempre con el control de instructores profesionales. Como en el caso del curso PAC, la edad mínima es de 16 años.

Un emplazamiento que aprovecha a fondo la Costa Brava

En el entorno de Empuriabrava, proliferan los sitios de interés: Marina Empuriabrava, con 23 kilómetros de canales navegables; la villa medieval de Castelló d’Empúries; las ruinas griegas de Empúries, y el Parque Natural de Aiguamolls de l’Empordà. Todo ello, dentro de la , una de las zonas turísticas más importantes de España Costa Brava.

Esta riqueza se traslada también a los platos de sus restaurantes. En ellos se puede degustar la cocina internacional y los platos locales, como el trinxat (col, patata y tocino), el suquet de pescado o el filete de ciervo. Cabe destacar el Restaurante La Llar (recomendado por Guía Repsol), en Castelló d’Empúries (tel.: 972 255 368) o Can Rafa (recomendado por Guía Repsol) (tel.: 972 254 003) y Flor de Lis (tel.: 972 254 316), los dos en Roses. Muy cerca, en Cala Montjoi, se encuentra, mundialmente famoso gracias al talento de Ferran Adrià elBulli (galardonado con 3 Soles de Repsol).