El Salnés
Playa de A Lanzada. EP

En Galicia, mirando desde la costa hacia el lugar donde se pierde el sol, la comarca de O Salnés se aparece como un lugar con aroma a salitre y albariño, donde evitar el estrés. Entre dos rías, la de Arousa y la de Pontevedra, O Salnés muestra pequeños puertos pesqueros, pequeños pueblos y grandes playas tranquilas.

A Lanzada y la Isla de Ons

La zona de A Lanzada es la más poblada como consecuencia de su situación estratégica, ya que desde su posición se podía vigilar las entradas y salidas de cualquier embarcación en la ría de Pontevedra. Se conservan restos de la antigua fortaleza (los primeros indicios de vida humana datan del Neolítico).

En la Isla de Ons se conservan dos castros, Castrelo dos Mouros y Cova da Loba. Esta isla sufrió numerosas invasiones, por lo que se decidió la construcción de dos fortificaciones o castillos medievales. En la isla es el faro lo que despierta más admiración y asombro, que cumple a la perfección su misión de guiar a los barcos durante las noches de temporal.

Vilagarcía de Arousa

La Ría de Arousa encadena a la localidad de Vilagarcía de Arousa al valle de hundimiento de la ría, pero, además, se encuentra sometida al dominio del monte Xiabre. La costa se caracteriza por ensenadas y playas. El lento caminar de las aguas del río baña el municipio, siempre, verde y con olor a pino y eucalipto. El pazo-convento de Vista Alegre es el edificio histórico más destacable de Vilagarcía, del siglo XVI.

En Vilanova de Arousa, en la casa llamada Pazo del Cuadrante, nació el creador del esperpento, Ramón María del Valle-Inclán. Se encuentra cerca de la plaza da Igrexa Nova, entre callejones de piedra y enredaderas en los muros. Antes de salir de Vilanova, merece la pena pasear por sus playas, largas y estrechas, de arena gruesa y aguas frías y cristalinas. Las más destacables son las de As Sinas y O Terrón.

Cambados, O Grove y Portonovo

Cambados es la capital del albariño. De hecho, el primer fin de semana de agosto se celebra en esa localidad una fiesta dedicada en su honor. Además de visitar el Museo Etnográfico del Vino es obligada la parada en la hermosa iglesia de Santa Mariña Dozo.

O Grove es la comarca natural del Salnés. La actividad fundamental de este municipio es la pesca. Cuando las primeras luces del alba despuntan en el cielo de Galicia las frenéticas tareas llegan a esa parte de O Grove, salpicado de pequeñas y encantadoras tascas y tabernas. Desde O Grove se puede visitar la Isla de la Toja y su balneario.

Aunque Portonovo es un pequeño núcleo pesquero donde la tradición es la nota dominante es sus casas, calles y estilos de vida de sus habitantes, con el tiempo se ha convertido en un centro turístico relevante por sus magníficas playas, todas ellas de bandera azul. La playa de A Lanzada no sólo nos ofrece la agradable opción de descansar o pasear, sino también posibilidad de ver la ermita de Nuestra Señora de A Lanzada.

Sanxenxo y Ribadumia

Sanxenxo es la localidad más turística de O Salnés; hasta le dicen "la Marbella gallega". El río Umia, además de regar sus fértiles tierras plantadas de viñedos, cedió su nombre para bautizar a Ribadumia. Gracias a esta agua las uvas de la localidad son conocidas por la excelencia de sus caldos.

Meaño es el municipio de la vid; el de colinas suaves y montes de pinos y helechos; el de silenciosas aldeas que guardan como si fuera el tesoro más preciado los restos de una historia que se escribía en piedra en las casas de los señores; y el de esbeltos templos, como el de Santa María en Simes.