Con la Gran Vía al fondo
El muñeco Stabri posa con el edificio Metrópolis, durante su estancia en Madrid. S.R. / 20MINUTOS.ES

Lleva dos años y medio viajando por el mundo y mide más de 40 centímetros. Stabri, un muñeco de trapo que recorre países y continentes pasando de mano en mano, ha revolucionado el concepto tradicional de viajar experimentando hasta dónde pueden llegar los lazos creados en Internet. Este muñeco ha tenido ya 60 portadores (viajeros a los que ha acompañado) y ha visitado más de 80 ciudades de 18 países en cuatro continentes.

La clave del proyecto reside en la interacción de Stabri con sus seguidores en Internet, en donde a través de su página web informa de sus viajes y muestra las fotografías realizadas por los portadores de Stabri en lugares tan dispares como Londres, Praga o Madrid, y países como Tailandia o China. Además, Stabri está presente en redes sociales como Twitter, Facebook o Tuenti.

Los creadores de Stabri

"Sobrepasa las ilusiones que teníamos en un principio", asegura Ángel Tellez, uno de los creadores junto a Mariano Munuera de Stabri. "Buscábamos un proyecto original para desarrollar en Internet y poder plasmar nuestros conocimientos", añade.

Los portadores de Stabri le siguen en sus aventuras como quien sigue a un amigo real El interés por Stabri traspasa las pantallas del ordenador: "Provoca que los portadores se conozcan personalmente para quedar y pasárselo", indica Téllez. Otra de las sorpresas de esta iniciativa es, según Téllez, "la relación personal que surge entre todos los fans y Stabri. Los portadores, una vez que lo pasan, le echan de menos y le siguen como quien sigue a un amigo real".

Los viajes más sorprendentes

A Stabri nunca le faltan propuestas: desde la Muralla China hasta una excavación arqueológica en Jamila (en Castilla-La Mancha). Los meses del verano suelen ser los más solicitados para viajar con este muñeco 2.0, pero poco a poco su agenda empieza a llenarse en otras épocas del año: "Hay fans que quieren enseñarle a Stabri su propia ciudad. También tiene propuestas de viaje con gente que estudia en el extranjero o que viaja por trabajo", señala Ángel Téllez, uno de sus creadores.

Cada vez sorprenden más los viajes en los que Stabri es partícipe: "Por su lejanía, Tailandia, China e Isla Mauricio; por su historia, Petra y Egipto; por míticos, el Lago Ness y Navidad en Nueva York (rodando con Callejeros Viajeros)", cuenta Téllez.

Ha vivido todo tipo de experiencias. La última, una boda en Leipzig, Alemania Ha vivido experiencias como tocar instrumentos, visitar museos, practicar deportes, ha conocido mascotas, ha cantado en karaokes, ha hecho varios cruceros y hasta se ha tirado en parapente. Este fin de semana inaugura una otra nueva faceta en sus viajes: asistir a la boda de un gallego en Leipzig (Alemania).

Más allá del viajar

Aunque Stabri pueda recordar a más de uno al gnomo de jardín 'viajero' de la película Amélie, el objetivo de esta iniciativa va mucho más allá de los viajes y las fotografías. Los portadores de este muñeco no solo muestran ciudades y localizaciones emblemáticas: "Se fomentan deportes y aficiones y sobre todo se descubren lugares que de otra forma no tendríamos la curiosidad de conocer".

Además de los viajes por placer, también se encuentran los viajes solidarios y reivindicativos: Stabri viajó con una cooperante a Senegal y se metió en la acampada del 15-M en la madrileña Puerta del Sol.

Para solicitar a Stabri basta con entrar en su página web y en la sección Pide a Stabri proponer un viaje o estancia en una ciudad concreta. "Cuenta con más 100 propuestas como Brasil, Corea, Tokio, EE UU, Rumanía, México, Bolivia…, y distintas rutas por España y centroamérica", dicen sus creadores. Solo en 2011 ha recorrido más de 81.000 kilómetros. Y los que le quedan.