San Bernardino, una localidad a unos 100 kilómetros de Los Angeles, se convirtió en la primera ciudad de este estado en utilizar esta tecnología por satélite para controlar a las pandillas callejeras, según han informado los portavoces del sistema penitenciario de California.

El acuerdo entre las autoridades penitenciarias y la ciudad de San Bernardino supone que un grupo de reos que pertenecen a bandas callejeras quedarán en libertad condicional a cambio de que lleven brazaletes en los tobillos con estos sistemas.

De esta manera, las autoridades tendrán información constantemente actualizada sobre su ubicación. El dispositivo también incluye una alarma que se dispara si su portador intenta despojarse de él.

No es la primera vez que se utiliza el sistema GPS para el control penitenciario.

Seis condados de California lo comenzaron a utilizar el año pasado para seguir los movimientos de los condenados por delitos sexuales. A través de este sistema localizador, algunos fueron arrestados por visitar zonas que les habían sido prohibidas.