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Descubre los secretos de “la bestia”, el coche del presidente de los EE.UU. que estos días circulará por Madrid

  • El Cadillac One es una limusina preparada para mantener con vida a sus ocupantes ante cualquier tipo de ataque.
La Bestia, el coche de Joe Biden.
La Bestia, el coche de Joe Biden.
Carlos Gámez

Sobre todo gracias al mundo del cine, a todos nos resulta familiar la existencia del Air Force One, el avión en el que viaja el presidente de los EE.UU. por diferentes lugares del mundo. Se trata de un Boeing 747-200 de alto rango de vuelo, equipado con enormes medidas de seguridad –además de la preceptiva escolta militar–, y un despacho ultraconectado desde el que el presidente puede ejercer su cargo en cualquier punto del planeta como si estuviera en el mismísimo despacho oval.

Por supuesto, en los movimientos “terrestres” el presidente Joe Biden también necesita un vehículo seguro con el que desplazarse en los distintos actos oficiales a los que acude, y no vale cualquiera. De hecho, estos días en Madrid, con ocasión de la cumbre de la OTAN, la caravana presidencial estadounidense lucirá un vehículo muy especial, traído de los Estados Unidos, al que se conoce como “la bestia”. ¿Quieres saber por qué?

Aunque la mayoría de sus detalles no son oficiales, dado que son secreto de estado, “la bestia” es una limusina de la marca Cadillac que recibe el nombre de “One” como parte del código que revela que su usuario es el presidente de los Estados Unidos.

Así es 'La bestia', el 'búnker rodante' del presidente de los EE UU. (WOCHIT)

Este vehículo mide casi 5,5 metros de longitud y es un auténtico búnker rodante, en tanto que toda su carrocería está completamente blindada con elementos en titanio y acero de alta resistencia. Dicha estructura hace que el peso del coche esté en torno a las 7 toneladas y que pueda aguantar el impacto de una bomba o granada, pues las puertas tienen 8 cm de grosor y los bajos también tienen una capa de más de 12 cm para proteger el interior.

El coche presidencial es un auténtico "búnker andante".
El coche presidencial es un auténtico "búnker andante".
Carlos Gámez

El tanque de gasolina tiene un tratamiento especial, parecido al de los coches de competición, con una espuma que permite que no haya deflagraciones en caso de disparos. Por supuesto, también las ventanas tienen varias capas de protección, y solo hay una de ellas que se puede abrir unos centímetros desde dentro para hablar con los agentes de seguridad, llegado el caso.

Los neumáticos son antipinchazo (sin aire) y están reforzados con kevlar, pero además las llantas son de acero y podrían mantener el coche en movimiento si se destrozaran las gomas.

Como se puede esperar, con tanto peso el coche no brilla en prestaciones, pero el motor es un diésel (menos inflamable) de 5 litros de cubicaje con 214 caballos de potencia que permite que el coche pase de 0 a 100 km/h en 15,6 segundos. El conductor es un miembro del servicio secreto específicamente entrenado para afrontar maniobras de escape y esquiva.

En cuanto al interior, está diseñado para albergar a siete ocupantes y equipa sistemas de comunicación por satélite, de extinción de incendios y de visión nocturna, además de máscaras antigás, bombonas de oxígeno, desfribilador y hasta bolsas de sangre del mismo tipo que la del presidente por si es necesaria para una transfusión de emergencia.

Caravana presidencial EE.UU.
La limusina tiene una longitud de 5,5 metros y está diseñada para siete ocupantes.
CADILLAC

Del equipamiento de defensa se especula más que se sabe, pero algunas informaciones hablan de ametralladoras, escopetas de gases lacrimógenos y un sistema que genera descargas de 120 voltios en las puertas. Por supuesto, nunca va solo, sino con una caravana de seguridad de no menos de 20 vehículos alrededor.

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