Primeros trabajos con Auro

Uber 'tira' de Parrondo, socio clave de Cabify, para montar sus flotas de riders

El gigante estadounidense arranca proyectos piloto con varios gestores de VTC para subcontratar la gestión de los repartidores de su servicio Eats tras la ley.

Uber Eats se enfrenta al primer proceso con la Inspección
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EP
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Las grandes plataformas de 'riders' dan los primeros pasos para tratar de adaptar el modelo laboral a la ley aprobada por el Gobierno la pasada semana. Uber ha iniciado varios proyectos piloto con varios gestores de flotas de licencias de vehículos con conductor (VTC) para que se conviertan en sus subcontratas. Una de las empresas que ha iniciado esos trabajos es Grupo Auro New Transport Concept, el 'holding' fundado por el exjefe del taxi en Madrid, José Antonio Parrondo, y en el que se encuentran algunos de los inversores de startups tecnológicas españolas como Jobandtalent.

Uber y el resto de operadores, como Glovo o Deliveroo, tienen un plazo de tres meses para cumplir con la modificación legal introducida por el Gobierno, con la que traslada 'de facto' la doctrina del Tribunal Supremo al Boletín Oficial del Estado (BOE). Es decir, se establece como relación laboral (y no mercantil) la que tienen estos repartidores con los dueños de las aplicaciones de entrega de comida a domicilio. La mayoría ha optado por plantear el mismo modelo que se ha impuesto en el sector de la VTC tras el 'boom' inversor en 2017 y 2018: gestores de las flotas que se conectan a las plataformas -y pagan la correspondiente comisión a las mismas- y contratan directamente a los chóferes -o lo hacen incluso con una subcontrata, como ha sido el caso de ETT como Jobandtalent-.

Auro New Transport Concept es uno de esos grandes gestores de flotas, junto a Moove Cars -socio exclusivo de Uber- o Vector Ronda Teleport, que fue impulsado por Rosauro Varo (hoy vicepresidente de Grupo Prisa) y adquirida por Cabify pagando con acciones. Es uno de los elegidos entre los distintos socios con los que está trabajando Uber para hacer diferentes pruebas en estos tres meses antes de establecer contratos de servicio más a largo plazo. Hay que recordar que Auro, con más de 2.000 permisos VTC en toda España, es socio de preferencia de la propia Cabify, con la que firmó en su día un acuerdo de exclusividad y varios préstamos para la adquisición de estas concesiones hace varios años. Una deuda millonaria que hoy sigue viva.

En el accionariado de Auro New Transport no sólo está José Antonio Parrondo, exjefe del taxi en la Comunidad de Madrid, sino también algunos inversores de startups como Félix Ruiz, cofundador de Tuenti y de Jobandtalent (donde ejerció como presidente); Zaryn Dentzel, antiguo CEO de Tuenti, o Hugo Arévalo, entre otros. "Estamos explorando diferentes alternativas, como trabajar con flotas de reparto, para adaptar nuestro negocio de 'delivery' a la nueva regulación que entrará en vigor en los próximos meses", asegura un portavoz de Uber. Auro es uno de los elegidos para hacer estas primeras pruebas. 

Este primer trabajo con Uber llega después de varios años de una tensa relación entre el propio Auro y Cabify. Un 'tira y afloja' que acabó dirimiéndose en un arbitraje. Lo que desencadenó todo fue la decisión de la compañía fundada por Parrondo de poner en marcha su propia aplicación, al margen de la startup española, para ofrecer servicios exclusivos de coches con conductor para empresas. No se ha hecho público el resultado de este laudo, pero todo apunta a que se ha permitido que el gestor de flotas pueda utilizar su propia plataforma en las horas no comprometidas con la plataforma española, pues sigue operando con ella y ha anunciado su intención de mantenerla. Desde ninguna de las partes, que han firmado un acuerdo de confidencialidad, se ha dado ningún detalle más.

Uber no es la única plataforma que ha optado por este modelo. Glovo o Deliveroo también están optando por acuerdos similares con otras flotas más pequeñas, especializadas en logística de última milla o con empresas de trabajo temporal (ETT) como la propia Jobandtalent, que tiene experiencia en contratar a trabajadores en este segmento. Lo que resulta evidente es que la opción es la subcontratación, al menos por el momento. Y lo es pese a que desde los sindicatos han advertido de que se puede incurrir en cesión ilegal de trabajadores. El antecedente más reciente es precisamente de Cabify. En marzo se dio a conocer que la Inspección de Trabajo de la Generalitat le sancionó con casi medio millón de euros por esa cesión ilegal de 120 empleados subcontratados a los que se les aplica "un convenio inferior al que les correspondería".

Cambios en Moove Cars

Mientras Uber da pasos para tratar de cumplir con la nueva 'ley rider', su principal proveedor de licencias VTC, Moove Cars, también ha vivido en las últimas semanas algunos cambios en su consejo de administración. Junto a Jaime Castellanos, presidente de Lazard, y otros inversores destacados españoles, acaban de aterrizar tres nuevos miembros. Uno es Daniel Ehrmann, que representa al 'hedge fund' londinense King Street Capital -socio mayoritario-. Los otros dos son Félix del Barrio, directivo de la compañía estadounidense Oracle, y José Julio Figueroa, responsable del área legal de Acciona.

Estos nombramientos se han formalizado en el Registro Mercantil un par de meses después de que se haya hecho público el rescate de Moove Cars por parte de Uber. A cambio de un 30% de las acciones, inyectó 5 millones de euros y se comprometió a alcanzar hasta 185 millones en los próximos años en base a diferentes objetivos. A esto hay que sumar una línea de crédito de 213 millones de dólares -con vencimiento en 2026- para financiar deuda antigua contraída por el grupo y para respaldar las operaciones futuras en los próximos ejercicios. "También se incluye en los acuerdos una opción para que compremos acciones ordinarias a valor razonable, comenzando dos años después del cierre de la operación", asegura en el informe de resultados del primer trimestre, consultado por La Información. Se trata de una cláusula relativamente habitual en este tipo de operaciones, para tratar de protegerse ante futuras ampliaciones de capital.

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