La polémica del matrimonio gay

Leyendo un cuento con dos niños pequeños, el menor, viendo un tigre, comentó: «Mira, un gato». Y su hermano mayor, más sabio, le contestó: «¡No es un gato, es un tigre!». El niño sabía de sus distintas características, naturaleza y propiedades.

Pensé en la enorme ignorancia o poca sabiduría de nuestros insignes diputados que, pese a los dictámenes del Consejo de Estado, del Poder Judicial, del Senado, de la Real Academia y de todos los foros de sabios consultados, se ha empeñado en llamar igual a cosas distintas, como son el matrimonio y la unión de homosexuales, lo que sólo puede indicar que ni saben ni quieren aprender. Lo malo es que por su ignorancia padeceremos todos la confusión consiguiente.